Momentos clave
Guille Pérez Alba lleva más de una década en el mundo cripto y ha salido de la cueva para contar lo que nadie cuenta: no cómo multiplicar tu dinero, sino cómo no perderlo. Ataques reales, lo que Hacienda ya puede rastrear y las tres prácticas que evitan la mayoría de los robos.
Estudiar Bitcoin por no poder comprarlo
Guille descubre Bitcoin durante el máster de Teleco, sin dinero para invertir. Decide estudiarlo a fondo con un razonamiento muy práctico: en un campo tan joven, dos años de estudio ya te ponen por delante de casi todo el mundo.
«nadie va a tener tanta ventaja como yo»
Venezuela, la adopción por necesidad
Hacia 2018 se muda temporalmente a Venezuela para trabajar en proyectos cripto de remesas e intercambio de divisa. Allí ve algo impensable en España en aquel momento: gente mayor usando criptomonedas a diario porque el bolívar se les deshacía en el banco.
«una señora de 70 años que utilizaba cripto moneda en su día a día»
Qué es de verdad una cadena de bloques
Explica la blockchain sin humo: no es una tecnología nueva, sino una combinación original de tecnologías que ya existían para estructurar información que nadie pueda cambiar después. Su función clave es prevenir el doble gasto.
«una manera muy original y muy elegante de organizar cierta información de manera que no se pueda modificar en el futuro»
Los ataques más rentables son los tontos
El malware que te cambia la dirección en el portapapeles y la trampa de la transacción de prueba en el explorador de bloques. Ninguno es sofisticado, y por eso siguen funcionando: se atacan comportamientos humanos, no criptografía.
«son cosas que son simples, pero son muy originales»
Lo que Hacienda puede ver
Todo lo que pasa en la cadena queda ahí para siempre. Cualquier punto de contacto con un servicio centralizado que te identifica permite atar tu nombre a una dirección y, con ella, a todo tu histórico anterior.
«hay muchísimo punto de fuga donde puede vincular tu identidad a una dirección»
Las tres medidas que sí funcionan
Billetera física para sacar las claves privadas del ordenador, privacidad para no señalarte como poseedor de criptomonedas, y criterio con quién te forma sin precipitarte. Se puede practicar con diez dólares en lugar de con los ahorros familiares.
«aprende con 10 dólares o concien, no aprendas con todo lo ahorro de tu familia»
El plan de herencia que nadie prepara
Si solo tú sabes dónde están tus fondos y cómo acceder a ellos, tu familia los pierde. Guille insiste en que dejarlo por escrito y bien organizado es tan importante como la seguridad del día a día, y casi nadie habla de ello.
«tener ese plan de herencia para dejarla tu familia»
Ni criptobro ni maximalista
No critica a quien enseña a operar, sino a quien enseña solo eso y deja a la gente metiendo los ahorros familiares sin ninguna capa de seguridad. Y sobre los que desprecian todo lo que no sea Bitcoin, cree que el resto del ecosistema no le quita nada.
«no le restan o no perjudican al mundo bitcoin»
El episodio, en profundidad
El episodio 190 de Frogmación empieza donde acaban casi todos los vídeos de criptomonedas que has visto: después del por cien, del lambo y del sé tu propio jefe. El invitado es Guille Pérez Alba, la persona detrás del proyecto Padre Crypto, y su tema no es la inversión. Es la seguridad. Lleva más de una década trabajando en cripto «desde la cueva» y ha decidido salir a divulgar la parte que no vende: cómo evitar que te roben lo que ya tienes.
De Teleco a Bitcoin, por no tener dinero para invertir
Familia humilde, buen estudiante, unos padres que le repetían que estudiara para no acabar en trabajos donde no se sentían a gusto. Guille estudió Teleco en Granada y, durante el máster, se topó con Bitcoin. No tenía dinero para invertir —«si lo hubiera tenido otro gallo cantaría hoy», bromea—, así que hizo lo otro: estudiarlo a fondo. El cálculo era frío y bastante bueno: en un campo tan nuevo, el que más experiencia tuviera llevaría tres años, así que «nadie va a tener tanta ventaja como yo». Hasta el trabajo de fin de máster fue por ahí, con una propuesta sobre una red de nodos para intentar aplicar alguna mejora a la red de Bitcoin.
Juan Gabriel, que dio clase en Teleco durante siete años, se ríe del paralelismo: el profesor que firma la ruta de blockchain de Frogames también es teleco, y además fue alumno suyo. Los dos coinciden en lo mismo sobre la carrera: las ecuaciones diferenciales no las vas a usar, pero te estructura la cabeza. Lo demás lo tienes que buscar tú fuera.
Venezuela: donde cripto no era una moda
Su primer trabajo llegó por un contacto de un contacto: un proyecto cripto en Venezuela, hacia 2018. Estuvo unos meses viviendo allí y lo que vio le pareció ciencia ficción comparado con España, donde apenas podía hablar del tema con nadie: «una señora de 70 años que utilizaba cripto moneda en su día a día». Allí montaron proyectos de intercambio de divisa, envío de remesas y operativa con materias primas y acciones que de otro modo era imposible mover. Juan Gabriel cuenta su versión del mismo problema: su secretaria vive en Venezuela desde hace años y Bitcoin fue la única manera de que cobrase sin que el dinero se evaporase por el camino.
Qué es una cadena de bloques, sin humo
La explicación de Guille es de las que se entienden a la primera. Una blockchain no es magia ni una tecnología nueva: es «una manera muy original y muy elegante de organizar cierta información de manera que no se pueda modificar en el futuro». Sirve para resolver el problema del doble gasto: que nadie pueda decir mañana que una transacción de hoy no ocurrió. Juan Gabriel lo redondea con una analogía muy española: la firma de un bloque es como la letra del DNI. No la eliges tú, sale de lo que hay detrás, y por eso no se puede falsificar.
De ahí salen otros usos —registrar propiedades, ficheros que no se puedan alterar, préstamos descentralizados— y también las modas. Guille reconoce que buena parte del mundo NFT quedó reducido a dibujitos vendidos por cantidades astronómicas, pero que debajo hay aplicaciones que sí tienen sentido y se van consolidando poco a poco.
Cómo te roban de verdad
Aquí llega la parte incómoda. Para un atacante, el mundo cripto es una golosina: «al final pueden robar a gente mucho dinero» y en muchos casos se van de rositas, porque nadie denuncia. Y lo más rentable no son los ataques sofisticados, sino los tontos. Dos ejemplos que Guille ve una y otra vez:
- El portapapeles infectado. Un malware detecta que has copiado una dirección cripto y te la cambia por otra. Como casi nadie comprueba lo que ha pegado, el dinero sale hacia donde no debe.
- La transacción de prueba. Envías 10 dólares antes de mandar mil, vas al explorador de bloques a comprobar que llegó, y allí te encuentras transacciones casi idénticas a la tuya. Copias la dirección equivocada y el envío grande se va a la del atacante.
«son cosas que son simples, pero son muy originales», resume. La defensa también lo es: comprobar siempre a quién estás enviando y cuánto, y sacar las claves privadas del ordenador. Todo dispositivo conectado a internet acaba siendo vulnerable, así que las claves deben vivir en una billetera física —una hardware wallet— donde ningún clic equivocado pueda desencadenar la pérdida de fondos.
Lo que Hacienda ya sabe
La creencia de que cobrar en cripto te hace invisible es, dice Guille, justo al revés: lo bueno y lo malo de este mundo es que todo queda registrado. «todo lo que hacemos es transparente». Puede que hasta ahora Hacienda no tuviera recursos para explotar esa información, pero la información ya está ahí y no se borra. Basta un punto de contacto —un exchange centralizado donde te obligan a identificarte, una transferencia desde tu cuenta bancaria— para atar tu identidad a una dirección y, con ella, a todo su histórico. Además, la normativa europea de intercambio de información entre países ya está en marcha. Su conclusión: «hay muchísimo punto de fuga donde puede vincular tu identidad a una dirección».
El top 3 para que no te roben
Juan Gabriel le pide tres cosas concretas y Guille no se escaquea. Una: usar una billetera física, cuanto antes, pero formándose primero. Dos: cuidar la privacidad, y no solo por Hacienda, sino por algo más básico —«no ponerte tu solo la diana a la espalda de que tiene criptomonedas»—, porque los atacantes recopilan justamente eso. Y tres: ser fino con quién te forma, preguntar el porqué y no precipitarse. Como «no hay barrera de entrada en cuanto a dinero», se puede aprender haciendo con cantidades ridículas en lugar de con los ahorros de la familia.
Hay un cuarto punto que casi nadie menciona: el plan de herencia. Si solo tú sabes dónde están los fondos y cómo acceder a ellos, tu familia se queda sin nada. Dedicarle un rato a dejar eso bien atado da una tranquilidad que antes ni sabías que te faltaba.
Criptobros y maximalistas
Guille no se apunta a ninguno de los dos extremos. No está en contra de quien enseña a operar —el valor y la volatilidad existen—, sino de quien enseña solo esa parte: «enseña le también toda esa parte de seguridad y de privacidad para poder operar en ese mundo, con seguridad». Juan Gabriel le recuerda la coletilla que muchos se callan: «los rendimientos pasados no son indicativos del éxito futuro». Y sobre los maximalistas de Bitcoin, que desprecian todo lo demás, opina que a veces tienen razón en las críticas concretas, pero que el resto de proyectos «no le restan o no perjudican al mundo bitcoin».
Cierra con recomendaciones fieles al tema: el libro El patrón Bitcoin y una película sobre aquel mercado de la red profunda donde se compraba y vendía con bitcoin, cuyo creador salió en libertad el año pasado. Si quieres la parte técnica de todo esto, la ruta de blockchain de Frogames —de la que hablan en el episodio— empieza por la introducción a blockchain, criptomonedas y smart contracts.
Lo que te llevas
- La seguridad cripto no va de criptografía avanzada, sino de comportamientos: la mayoría de ataques buscan que la persona cometa un fallo trivial.
- Comprueba siempre la dirección que has pegado y a quién estás enviando: hay malware que cambia el portapapeles y trampas en los exploradores de bloques.
- Las claves privadas no deben estar en un dispositivo conectado a internet; la billetera física es la primera compra que debe hacer cualquiera con fondos.
- La blockchain es transparente y permanente: un solo punto de identificación basta para vincular tu nombre a todo tu histórico de transacciones.
- Un plan de herencia es parte de la seguridad: si solo tú sabes acceder a los fondos, tu familia los pierde.
- No hay barrera de entrada económica para aprender: practica con cantidades ridículas antes de mover ahorros de verdad.