Volumen 215 · Frogmación Podcast

Adiós al programador junior (y no es por lo que crees)

Por Juan Gabriel Gomila • • 19 min de audio

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Episodio 215: Adiós al programador junior (y no es por lo que crees)

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Momentos clave

Un episodio de análisis, sin invitado y más denso de lo habitual, sobre los dos números que abren el informe de DigitalES: las ofertas junior caen un 33% en España y las sénior suben un 13%. Juan Gabriel Gomila avisa antes de empezar de que vende cursos de programación, da las cifras con su procedencia y defiende que la caída empezó tres años antes de que ninguna herramienta de IA pudiera sustituir a un ingeniero. Y señala lo que la IA sí le está quitando al junior, que no es el trabajo.

Los dos números que no encajan

Las ofertas junior en España caen un 33% en un año y las sénior suben un 13%, según el informe de DigitalES presentado en Madrid el 2 de junio. Con esos datos, la historia de que la IA se come al junior se monta sola.

«Las ofertas de trabajo para programadores junior en España han caído un 33% solamente en un año.»

00:28El conflicto de interés, de frente

Antes de dar ninguna causa avisa de que vive de vender formación en programación. Por eso decide no decirle a nadie que siga aprendiendo: da los números y su procedencia y deja que el oyente saque la conclusión.

«yo vendo cursos de programación, o sea que soy la última persona del mundo con derecho a decirte tranquilamente que sigas aprendiendo a programar»

05:35Ningún curso garantiza trabajo

Dice expresamente algo que va contra su negocio: nadie puede garantizar empleo con un curso, ni él ni nadie. Y pone nombre a lo contrario, el bootcamp caro que promete colocación.

«si lo que buscas es que un curso te garantice el trabajo, lo siento, no compres ninguno, ni a mí, ni a nadie»

03:42El efecto no puede preceder a la causa

Los despidos en tecnología vienen de 2022 y hay quien sitúa en febrero de 2025 el momento en que una herramienta de IA se volvió mínimamente creíble para hacer el trabajo de un ingeniero. Tres años de distancia.

«Un efecto no puede ser anterior a su causa.»

07:13Los tipos de interés, la causa aburrida

En 2022 subieron los tipos y en 2023 la inversión en tecnología frenó en seco. Con el dinero caro se contrata solo para lo que ya vende, y el primero que sobra es quien tarda medio año en producir.

«el primero que sobra en ese cambio no es el que más cobra, no es el CTO, no es el senior, es el que necesitaba 6 meses para empezar a producir, o sea, el junior»

10:42El trabajo no se evaporó, se mudó

Tercera causa: subcontratación y consolidación. Las importaciones de servicios cloud se duplicaron entre 2021 y 2024, y en la estadística española externalizar se ve como menos programadores.

«el código lo va a seguir escribiendo una persona, solo que esa persona no está aquí, no está en mi empresa, está despedida y la he contratado afuera»

12:51Dos frases para el mismo despido

El asunto gordo del episodio: reconocer que se contrató de más suena a mala gestión y decir que se transforma la compañía con IA suena a innovación y sube las acciones. El despido es idéntico; solo cambia el relato.

«Las dos frases describen exactamente el mismo despido»

16:16Te quita el entrenamiento, no el puesto

El propio informe advierte de que depender demasiado de la IA al principio frena el desarrollo de las habilidades necesarias para llegar a sénior. Las horas peleándose con un bug son justo las que enseñan a leer un error.

«Multiplica esto por dos años y tienes a alguien con dos años de experiencia que no sabe hacer absolutamente nada»

El episodio, en profundidad

El episodio arranca con dos cifras de España: las ofertas para programadores junior han caído un 33% en un año y las de perfiles sénior han subido un 13%. Salen del informe Radiografía de Empleos y Sectores Emergentes, cuarta edición, presentado por DigitalES en Madrid el 2 de junio, donde además 8.713 ofertas únicas del primer trimestre pedían conocimientos de inteligencia artificial, un 64% más que el año anterior. Con eso la historia se monta sola: la IA hace el trabajo del junior, luego sobra el junior.

El episodio va de por qué esa historia no cuadra con el calendario. No de que la IA no influya, sino de que llegó tarde a una caída que ya estaba en marcha.

Antes de los datos, el conflicto de interés

Lo pone encima de la mesa en el primer minuto, antes de dar ninguna causa: «yo vendo cursos de programación, o sea que soy la última persona del mundo con derecho a decirte tranquilamente que sigas aprendiendo a programar». Por eso no te lo dice: da los números, dice de dónde salen y deja la conclusión al oyente. Y va contra su propio negocio: «si lo que buscas es que un curso te garantice el trabajo, lo siento, no compres ninguno, ni a mí, ni a nadie». Sin rodeos: «quien te diga que por pagar un bootcamp de 5.000 pavos vas a conseguir trabajo te está estafando en tu cara, es el timo de la estampita».

La pregunta tonta que desmonta media conversación

¿Cuándo empezó esto? Los despidos en tecnología vienen de 2022, con medio millón de puestos perdidos en el sector y su peso bajando del 2,5% al 2,3%. La fecha en que se volvió mínimamente creíble que una herramienta de IA hiciera el trabajo de un ingeniero de verdad hay quien la pone en febrero de 2025, con la llegada de Claude Code. Entre una cosa y la otra pasaron tres años. «Un efecto no puede ser anterior a su causa».

No se queda en su razonamiento. Cita una encuesta del Banco de Inglaterra que concluye que la IA ha tenido un impacto prácticamente nulo en el empleo en tres años, firmada por economistas del propio banco y de la Reserva Federal. Y un dato que dice que le ha dejado tocado: solo el 28% de las empresas de San Francisco —Silicon Valley, donde la fabrican— usa la IA con regularidad, y en el resto de Estados Unidos la cifra es mucho menor.

Las tres causas reales

La primera es la más aburrida, y por eso no la cuenta nadie: los tipos de interés. Subieron rápido en 2022, cuando los bancos centrales vieron que la inflación de la pandemia no era pasajera, y en 2023 la inversión empresarial en tecnología frenó en seco. Con el dinero caro, la empresa que contrataba a 30 personas para un proyecto que a lo mejor salía contrata a tres, y solo para lo que ya vende. Y ahí «el primero que sobra en ese cambio no es el que más cobra, no es el CTO, no es el senior, es el que necesitaba 6 meses para empezar a producir, o sea, el junior».

La segunda es la resaca de la pandemia: su universidad contrataba licencias de Zoom para miles cuando la clase más grande era de 200, y todos recordamos las gafas de Meta y el metaverso. El dato que lo cierra es la antigüedad media de los despedidos, de uno a dos años: los recortes «hicieron control Z, deshicieron persona a persona exactamente las contrataciones de la pandemia». Su resumen: «esto no es una revolución tecnológica, no es que la IA les haya quitado el puesto, es simplemente una empresa devolviendo lo que compró de más».

La tercera es la que menos le gusta: la subcontratación externa y la consolidación de empresas. Las importaciones de servicios cloud se duplicaron entre 2021 y 2024, y el empleo en el retail tecnológico creció entre un 12% y un 15% entre 2022 y 2025. Juntando esos dos números, «el trabajo no se ha evaporado»: cuando una empresa española externaliza el desarrollo, la estadística lo ve como menos programadores, pero «el código lo va a seguir escribiendo una persona, solo que esa persona no está aquí».

Por qué sale gratis llamarlo IA

Antes de la conclusión frena él mismo: «el error que estoy denunciando es la exageración, y exagerar en el sentido contrario es el mismo error». La honestidad es que «con los datos de afiliación no se puede separar cuánto de esta caída es sustitución por inteligencia artificial y cuánto es el fin de un ciclo de sobrecontratación iniciado por la propia pandemia». Y apunta que hay quien sostiene que ese ciclo se está maquillando como automatización, con la IA y con n8n de coartada.

De ahí sale lo único que pide que te lleves. Un directivo que despide a 200 personas puede explicarlo de dos maneras. Una: «Nos pasamos, culpa nuestra, contratando en 2021 y ahora los créditos cuestan el triple para poder pagar a esos mismos empleados.» Otra: «Estamos transformando la compañía con inteligencia artificial.» La primera suena a que la dirección la cagó; la segunda a innovación, y encima sube las acciones. «Las dos frases describen exactamente el mismo despido», y una de ellas sale gratis. Por eso es la que estás oyendo.

Lo que la IA sí te está quitando

Aquí sí hay un peligro real, y lo dice el propio informe de DigitalES: los junior van a tener que asumir roles de supervisión, control de calidad y validación del código que genera la IA. En sus palabras, «Van a tener que chupar código generado por IA hasta la saciedad». Y el aviso que le parece demoledor:

Depender demasiado de la IA en las primeras etapas puede frenar el desarrollo de las habilidades que necesitas para llegar a senior.

Su lectura: «La IA no te está quitando el trabajo de junior, te está quitando el entrenamiento». Las tres horas atascado con un bug que al final era un punto y coma son horribles, pero son exactamente las que enseñan a leer un error, a formular una hipótesis y a descartarla. Él aprendió así, a los 18 años en la carrera de matemáticas, leyendo texto por pantalla y contando palabras: «Eso es aburrido de cojones», pero sin ese entrenamiento no llega la capacidad de abstracción. «Cuanto más lo has entrenado, cuanto más hostias te has pegado, cuanto más has levantado la mancuerna con el bíceps, más en forma estás.» Si esas horas se las das al modelo, el bug se arregla y tú no aprendes nada: «Multiplica esto por dos años y tienes a alguien con dos años de experiencia que no sabe hacer absolutamente nada».

Por eso suben las ofertas de sénior

Y con eso vuelve al dato del principio. Si las ofertas sénior suben un 13%, «el mercado no ha dejado de querer gente, ha dejado de querer gente inepta, gente que no sirve para nada, que solo sabe escribir código, porque eso ya lo hace una máquina». Quiere a quien entienda por qué funciona lo que escribe, y eso sí se aprende: con un curso, con un libro, con un proyecto propio o peleándose. Le da igual el método, pero «se aprende decidiendo aprenderlo y no de rebote».

Cierra pidiendo comentarios: si lo que has visto en tu empresa se parece más a la IA o a un recorte de presupuesto con nombre bonito, y cuántas veces esta semana has copiado una solución de la IA sin entenderla. Recuerda que hace un par de semanas hizo la misma pregunta en otra industria, la del vídeo. Y a quien quiera meterse en serio le recomienda entender la IA por dentro más que aprender a usar un asistente: ahí cita su Curso Completo de Ingeniería de Agentes de IA. Al declarar el conflicto de interés ya había mencionado de pasada las rutas de aprendizaje de Frogames Formación y cursos como el de Python de la A a la Z o los de Machine Learning.

Lo que te llevas

  • En España las ofertas para programadores junior cayeron un 33% en un año y las de sénior subieron un 13%, según la cuarta edición del informe Radiografía de Empleos y Sectores Emergentes de DigitalES.
  • El argumento central es de calendario: los despidos en tecnología arrancan en 2022 y la fecha en que una herramienta de IA se vuelve creíble para sustituir a un ingeniero se sitúa en febrero de 2025.
  • Las tres causas que sí explican la caída son la subida de tipos de interés, la resaca de las contrataciones de la pandemia y la subcontratación externa.
  • No se afirma que la IA no influya: con los datos de afiliación no se puede separar cuánto es sustitución y cuánto es el fin de un ciclo de sobrecontratación.
  • Llamarlo transformación con IA sale gratis y hasta sube las acciones; reconocer que se contrató de más suena a mala gestión. Mismo despido, distinto relato.
  • El riesgo real para quien empieza es delegar el aprendizaje: sin las horas de pelearse con el error no se construyen las habilidades que llevan a sénior, y ningún curso garantiza empleo.

Enlaces del episodio

¿Quieres aprender esto en serio?

El curso del que se habla en este episodio: Curso Completo de Ingeniería de Agentes de IA.