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Momentos clave
El episodio que cierra la primera temporada de Frogmación lo protagoniza María Santos, cofundadora de Frogames y matemática. Cuenta por qué dejó la idea de ser forense, cómo se inventó al pirata que sostiene el curso de Python, qué hace de verdad cuando no está delante de la cámara y qué porcentaje de la carrera de matemáticas usa en su trabajo.
Del médico forense a las matemáticas
Quería ser forense por influencia de su madre, doctora, hasta que en primero de bachillerato el profesor de biología le enseñó el primero de varios libros gordos. Se pasó a matemáticas y, antes de entrar, un profesor de universidad le explicó en qué consistía de verdad la carrera.
«la carrera de matemáticas consiste en pensar de una definición, pues sacar unas propiedades y demostrar esas propiedades porque funcionan y por qué no»
Elige una carrera que disfrutes
Su recomendación para quien duda no va de salidas ni de prestigio. La carrera de matemáticas es dura y son cuatro años o los que hagan falta, así que lo único que compensa es que te guste lo que estás haciendo.
«que hagan lo que les gusta y que lo disfruten»
Por qué hoy elegiría formarse online
Si volviera a empezar no repetiría universidad. Iba a clase pero desconectaba, porque le contaban lo que podía leerse por su cuenta. Lo que sí busca en un profesor es material orientado, ejercicios prácticos y experiencia real.
«para ir a una universidad para que me lean un powerpoint o que me digan, mira, leta, este libro que entra en el examen y ya te apañarás. Pues para eso prefiero un curso online»
El material era un caos antes de ella
Juan Gabriel admite que haciendo material es un desastre: se centra en lo que quiere explicar y acaba contando una historia distinta a la que se ve en pantalla. Las críticas de María a sus cursos anteriores fueron el origen de que ella entrara a preparar contenidos.
«María había criticado duramente muchos de mi trabajo previos»
Cómo nació Piratilla
El curso de Python básico salió de una carencia del catálogo. La teoría sola quedaba sosa, así que buscó una historia: Python lleva i griega, buscó una palabra que empezara por P, le puso la i griega y apareció el pirata. Después, imágenes libres de derechos, un mapa y una isla por nivel.
«cuando necesitaba un enemigo, se crea un enemigo»
La otra mitad invisible de Frogames
Diapositivas, temarios, traducir cursos del inglés al español, grabar algunos vídeos y, con la plataforma nueva, diseñar las páginas de los cursos y tocar los plugins para mostrar estudiantes y horas. Además, cada día: dudas, tareas y comentarios de la comunidad.
«estoy haciendo cosas que me gustan»
45 empezaron la carrera, 7 la acabaron
María calcula que usa un 25% de lo que aprendió en la carrera, casi todo de primero y parte de segundo. Juan Gabriel dice menos de un 3%. Y el dato que retrata la dureza del grado: de su promoción, muy pocos terminaron en los cuatro años.
«de los que empezaron conmigo en el 2016, acabamos un total de 7 personas»
Ready Player One y la serie del estudio
Recomienda el libro de Ready Player One, no la película, porque se ambienta de verdad en los videojuegos de los ochenta. De serie, la comedia de Apple TV sobre un estudio de videojuegos, con los estereotipos del sector llevados al extremo.
«Tienes al CEO que está como una cabra a la programadora que está todavía más, como una cabra»
El episodio, en profundidad
El episodio 30 cierra la primera temporada de Frogmación con la persona que menos sale en cámara y más se nota en el resultado: María Santos, cofundadora de Frogames y matemática. El público asocia Frogames a la voz de Juan Gabriel, que es quien graba los cursos, y se olvida de que la otra mitad de la empresa es ella.
De médico forense a matemática por culpa de un libro de biología
El plan original de María era medicina, forense en concreto, por influencia de su madre, que es doctora. Duró hasta el primer trimestre de primero de bachillerato: en clase de biología le plantaron delante un libro considerable y el profesor le avisó de que aquel era solo el primero. Salió de allí con la carrera descartada y una alternativa clara, porque las matemáticas se le daban bien.
La diferencia con casi todo el mundo es que ella sabía dónde se metía: preparando su trabajo de bachillerato, su madre le consiguió una entrevista con un profesor de la universidad. Él le preguntó si sabía en qué consistía la carrera y ella contestó lo previsible, matemáticas más difíciles. La respuesta fue otra cosa: «la carrera de matemáticas consiste en pensar de una definición, pues sacar unas propiedades y demostrar esas propiedades porque funcionan y por qué no». Ahí se decidió. Su consejo para quien esté en esa duda no va de salidas profesionales, sino de pasar cuatro años haciendo algo que te guste: «que hagan lo que les gusta y que lo disfruten».
Si volviera a empezar, no volvería a la universidad
Preguntada por si repetiría carrera o se formaría por su cuenta, María se decanta por lo segundo, y el motivo es de método: iba a clase, pero «en clase hacía otras cosas porque en mi aburría que me contas en lo que puedo leer en un PDF». Valora que un profesor le oriente el material, le enseñe ejercicios prácticos y le cuente su experiencia. Lo que no le compensa lo dice sin rodeos: «para ir a una universidad para que me lean un powerpoint o que me digan, mira, leta, este libro que entra en el examen y ya te apañarás. Pues para eso prefiero un curso online».
De ahí sale el hilo común de la temporada, que ya asomó en el episodio anterior sobre aprender con TDAH: la motivación. Los estudiantes que mejor rinden son los que quieren saber cómo sigue la historia, como quien engancha una serie de Netflix. Por eso María, al estructurar un curso, busca vídeos divertidos y experiencias propias, y no despacha nada con el típico «esto es así porque es así». Aun así no da un ganador: en presencial se disfruta lo espontáneo y poder levantar la mano, y eso se pierde en un curso grabado.
De los apuntes bonitos a dos cursos en cuarto de carrera
María no llegó a la formación online al acabar la carrera, sino en tercero. Le gustaba hacer material y tener los apuntes bonitos, y Juan Gabriel le pidió ayuda con el del curso de estadística descriptiva. De ahí pasó a querer explicar ella los ejercicios, y en cuarto ya tenía dos cursos propios: álgebra lineal y estadística descriptiva, asignaturas de la carrera reinventadas en clave práctica para hacerlas desde casa. Por qué hacía falta esa figura lo cuenta él: se centra tanto en lo que quiere explicar que no se fija en el material, y acaba poniéndolo de fondo mientras cuenta otra historia. Reconoce que «María había criticado duramente muchos de mi trabajo previos»: caóticos y difíciles de seguir, porque él no necesita el guion pero quien aprende sí.
Cómo se inventa un pirata para enseñar Python
El punto estrella del episodio es el curso completo de Python. Nació de una carencia: había cursos en Frogames que daban Python por sabido y faltaba el Python básico. María partió de cómo lo aprendió ella, pero contándolo como le habría gustado que se lo contaran. El problema apareció enseguida: «la teoría sola, pues quedaba muy sosa».
La solución fue inventarse una historia donde aplicar lo aprendido. «a mí me gusta mucho los juegos de palabras», dice: Python lleva i griega, así que buscó algo que empezara por P, le puso la i griega y salió un pirata. Después, imágenes libres de derechos, un mapa y tantos niveles como islas. El resto se fue inventando sobre la marcha: «cuando necesitaba un enemigo, se crea un enemigo». Así nació Piratilla y su aventura para convertirse en el rey de los piratas. El resultado son más de 55 horas con toda la teoría de la programación explicada con ejemplos en Python, ejercicios, tareas, cuestionarios y un proyecto final, y uno de los cursos más vendidos de los dos últimos años. Juan Gabriel puso las voces, la del pirata y la del malo, y tuvo que repetir tomas porque se reía de sí mismo.
La ruta de matemáticas y la otra mitad del trabajo
El otro frente de María es la ruta de matemáticas desde cero: cuatro cursos publicados en el momento de la grabación y la intención de llegar a ocho o nueve, con el ritmo parado por la plataforma nueva. Empieza literalmente por sumar, restar, multiplicar y dividir, y sigue por propiedades, ecuaciones, matrices, representaciones gráficas o trigonometría, con cientos de ejercicios resueltos por curso, para quien acabó la secundaria hace tiempo y quiere meterse en programación, videojuegos o IA sin estrellarse contra las bases.
El resto de su trabajo casi no se ve. Antes: diapositivas, temarios y traducciones de cursos del inglés al español. Con la plataforma nueva: diseñar las páginas principales de los cursos, tocar los plugins para mostrar lo que no venía de serie, como el número de estudiantes o las horas de cada curso, y optimizar la web. Y cada día, dudas, tareas y comentarios de la comunidad: «estoy haciendo cosas que me gustan». El equipo es pequeño, todos hacen de todo y las reuniones acaban en comida con sobremesa, de donde salen las ideas que luego se ven como cursos o funcionalidades.
¿Cuánta carrera se usa de verdad?
La última pregunta es la más incómoda: de todo lo que aprendió, ¿qué porcentaje usa hoy? María calcula un cuarto: casi todo lo de primero, parte de segundo y un 2 o 3% de tercero y cuarto. Juan Gabriel se rebaja a menos de un 3%. Y una cifra retrata la carrera mejor que cualquier opinión: «de los que empezaron conmigo en el 2016, acabamos un total de 7 personas», de los 45 que entraron. Ninguno concluye que no sirva, porque enseña a pensar y a estructurar; dicen que no hace falta para dedicarse a videojuegos, inteligencia artificial o blockchain mientras tengas base sólida, porque «las matemáticas están por todo».
Recomendaciones para el verano
María es muy lectora de fantasía y ciencia ficción, y se queda con Ready Player One. El libro, insiste, no la película: se ambienta de verdad en los videojuegos retro de los ochenta. Lo que le atrae es su mundo virtual: «La verdad es que así es como mi imagino yo, el meta-verso que del que se está hablando ahora tanto». De serie recomienda Mythic Quest, en Apple TV, sobre la vida dentro de un estudio de videojuegos con los estereotipos al extremo: «Tienes al CEO que está como una cabra a la programadora que está todavía más, como una cabra». Juan Gabriel, que ha trabajado en varias empresas del sector, confirma que esos perfiles existen igual. Ella se identifica con la programadora.
Lo que te llevas
- Saber en qué consiste una carrera antes de entrar cambia la decisión: a María la convenció que un profesor le explicara que matemáticas es definir, extraer propiedades y demostrarlas, no hacer cuentas más difíciles.
- El criterio para elegir estudios que da en el episodio es disfrutar los cuatro años, no acumular un título porque toca.
- La motivación es el desencadenante de todo aprendizaje online: si el alumno quiere saber cómo sigue, como en una serie, termina el curso.
- El presencial gana en espontaneidad y en resolver dudas al momento; en Frogames intentan cubrir ese hueco con directos mensuales y sesiones de preguntas y respuestas.
- La historia de Piratilla nació de un juego de palabras y de un problema real de diseño instruccional: la teoría sola aburre, así que hay que darle una excusa narrativa.
- Ninguno de los dos usa en el trabajo más de una cuarta parte de lo que estudió en la carrera de matemáticas, y aun así defienden tener una base sólida antes de meterse en videojuegos, IA o blockchain.
- Detrás de la voz visible de un proyecto pequeño hay alguien haciendo material, diseño, web, correcciones y comunidad todos los días.