Ver el episodio
Momentos clave
Juan Gabriel Gomila lleva episodios criticando los remakes como forma de exprimir la gallina de los huevos de oro, y aquí explica por qué el de Resident Evil 4 es la excepción. Sales sabiendo qué distingue un remake de verdad de un lavado de texturas, y por qué un personaje que antes era un estorbo ahora sostiene la historia.
Se moja con el juego del año en abril
Tras acertar con Elden Ring en 2022, vuelve a apostar cuando apenas ha pasado un tercio de 2023. Recuerda que aquel año la pelea fue con God of War Ragnarök, del que aún no ha hablado en el podcast.
«y ya tengo candidato, tengo candidato y es el remake de Resident Evil 4»
Por qué odia los remasters vacíos
Su ejemplo es The Last of Us: tras la versión de PlayStation 3 y la de PlayStation 4, no ve qué aporta un remake para PlayStation 5. La excusa de la salida en PC no le convence.
«El juego ya funcionaba bastante bien, y no creo que necesitara ese remake»
Shinji Mikami y la coherencia del survival horror
El Resident Evil 4 original fue la última gran obra de Mikami en Capcom antes de marcharse por discrepar sobre el género que él mismo había creado. Después volvería al terror puro con otra saga de dos entregas.
«se mantuvo fiel a lo que él creía que era los juegos de terror»
El declive hasta Resident Evil 6
Tras el original de 2005 la saga se fue a la acción pura y dura y se estrelló. Eso obligó a Capcom a reinventarse en 2017 con una entrega en primera persona, que él jugó con las primeras PlayStation VR.
«la franquicia fue en declive hasta el punto en que Resident Evil 6 fue un auténtico desastre»
Ashley pasa de estorbo a personaje redondo
En el original había que ir a curarla cada dos por tres. En el remake puedes darle órdenes de posición y, sobre todo, evoluciona a lo largo de la historia.
«es lo que llamamos un personaje redondo, redondo porque cambia porque evoluciona»
El mercader y las horas que no son relleno
Las mecánicas viejas siguen ahí pero mejoradas: el sistema de tesoros ahora te deja elegir qué gemas engarzas, y las misiones del mercader alargan el juego con contenido que le interesa.
«expande con horas adicionales que no son horas de relleno, son interesantes»
El doblaje al castellano como argumento
Dedica un tramo entero a las voces: el actor del protagonista es el mismo que dobla a Joel en The Last of Us, en juego y serie, y el villano tiene una voz que le da escalofríos por asociación.
«el del malo, está súper bien elegido, es el doblador del actor secundario Bob»
Veredicto: obra maestra sin peros
Reconoce que la trama sigue siendo la del héroe americano que rescata a la princesa, pero no le encuentra un defecto que merezca mencionarse. Recomienda incluso la edición especial.
«está súper, súper, súper bien pensado y no le he podido encontrar ningún pero»
El episodio, en profundidad
El episodio 63 de Frogmación no lleva invitado: es Juan Gabriel Gomila solo ante el micrófono, con un pronóstico hecho a cuatro meses vista. El año anterior se mojó con Elden Ring y acertó el juego del año. En abril de 2023 repite jugada: «y ya tengo candidato, tengo candidato y es el remake de Resident Evil 4». Lo interesante no es la apuesta, sino el razonamiento, porque viene de alguien que lleva episodios criticando los remakes.
La apuesta de 2022 y la de 2023
Aquella predicción la razonó citando la colaboración entre FromSoftware y George R. R. Martin, el creador de la saga de Juego de Tronos; Elden Ring acabó disputándoselo con God of War Ragnarök, la continuación de la historia de Kratos y Atreus, del que aún no ha hablado en el podcast. Esta vez no espera a diciembre: ha pasado un tercio de 2023 y ya lo da por decidido.
El problema no son los remakes: son los remasters vacíos
Aquí está el matiz que sostiene el episodio. Gomila ha criticado varias veces los remasters y los remakes como una forma cutre de seguir explotando la gallina de los huevos de oro, y pone un ejemplo con nombre: The Last of Us. Después de tenerlo en PlayStation 3 y en PlayStation 4, no ve qué justifica un remake para PlayStation 5, ni le vale la excusa de que, ya que iba a salir para PC, se aproveche para sacar otra versión de consola. «El juego ya funcionaba bastante bien, y no creo que necesitara ese remake». Con la segunda parte, aún menos: salió hace dos o tres años y no ha tenido tiempo ni de quedarse obsoleta.
Mikami, el survival horror y la salida de Capcom
El original de Resident Evil 4, el de PlayStation 2, sí cumple ese requisito. Fue «un juego que marcó un antes y después» en la forma de entender el terror y, además, la última gran obra de Shinji Mikami dentro de Capcom antes de marcharse por discrepar de cómo se estaba entendiendo el género que él mismo había creado: el survival horror. Años después firmaría otra saga de terror con dos entregas —él la presenta como un spin-off de Resident Evil— para volver a esos orígenes: acción moderada y terror alto. De ella recuerda a un enemigo cuyo nombre admite no saber, con un pelo enorme, como la muerte personificada. Y saca la lectura: Mikami «se mantuvo fiel a lo que él creía que era los juegos de terror».
Del desastre de la sexta entrega al pavor en realidad virtual
Después del original de 2005, «la franquicia fue en declive hasta el punto en que Resident Evil 6 fue un auténtico desastre»: acción pura y dura, muy criticado por la prensa y por los jugadores. De ahí que Capcom no tuviera más remedio que reinventarse en 2017 con una entrega más de terror y menos de acción, jugada en primera persona. A él la primera persona no le entusiasma —campo de visión limitado, no ves lo que hay detrás ni a los lados—, pero reconoce que con el sonido se puede jugar mucho. Lo jugó con las primeras PlayStation VR y le devolvió el gusanillo de por qué jugaba a Resident Evil a finales de los noventa, en la primera PlayStation.
Tres años de trabajo, no un lavado de texturas
Capcom ya había hecho el remake de Resident Evil 2 en 2019 y el de Resident Evil 3 en 2020; este le ha llevado tres años. Y no es un remaster con las texturas en HD, entre otras cosas porque de eso ya hubo de sobra: el juego se ha ido reeditando por todas las plataformas desde PlayStation 2 en adelante, gafas de realidad virtual incluidas. Lo que se había quedado viejo eran las mecánicas y los controles, algo que en 2005 era imposible resolver mejor. El resultado, dice, es la definición de lo que debería ser un remake, y las demás empresas harían bien en tomar nota. Según cuenta, fue el juego más vendido de marzo de 2023.
Ashley, Luis Serra y los personajes redondos
El mayor cambio está en la escritura. Leon Kennedy, que ya aparecía en los primeros juegos, «se ha convertido en un agente al servicio del presidente» y va a rescatar a su hija, Ashley Graham, secuestrada por una secta religiosa en un pueblo perdido de las montañas de España. Ashley, en el original, era un tostón: cada dos por tres le hacían daño y había que ir a curarla. Ahora «aquí no solo ha ganado jugabilidad, le podemos dar órdenes para que esté más o menos cerca de nosotros», y además sostiene parte de la historia: empieza siendo una niña cobardica muerta de miedo y va madurando. «es lo que llamamos un personaje redondo, redondo porque cambia porque evoluciona». Luis Serra, que en el original pasaba sin pena ni gloria, ahora tiene pasado, motivos y presencia casi hasta el final.
Los aldeanos, las plagas y el mercader
La historia arranca años después de lo ocurrido en Raccoon City. Llegas escoltado por dos policías que mueren en los primeros minutos, la aldea entera se te echa encima y, antes de llegar a la hora de juego, descubres que «estos aldeanos están poseídos por un parásito, que se llama las plagas». El tono es más oscuro y con más sustos que el original, que tiraba más a la acción. Las mecánicas antiguas siguen ahí, pero mejoradas: el sistema de tesoros ahora te deja decidir qué gemas engarzas para subir su valor, y de las misiones del mercader que vende las armas dice que «expande con horas adicionales que no son horas de relleno, son interesantes». Los jefes —Ramón Salazar, Bitores Méndez y el propio Osmund Saddler— han ganado profundidad y diseño. Para quien venga del original hay mucho fan service, con escenarios que recuerdan a la arquitectura de 2005, pero con diferencias: «siempre hay mejoras, siempre hay upgrades».
Las voces que te suenan de algo
Un tramo entero va de doblaje al castellano. El actor del protagonista es, según cuenta, el mismo que dobla a Joel en The Last of Us, en el videojuego y en la serie de HBO. Y del villano: «el del malo, está súper bien elegido, es el doblador del actor secundario Bob», el de Los Simpson, lo que le provoca un escalofrío particular cada vez que lo oye. Añade que el actor de Joel comparte plantilla con el de Voldemort y propone poner algunos audios para comparar registros. Hay un par de nombres más en este tramo que la transcripción no permite confirmar.
El veredicto
La historia, admite, sigue siendo la misma: un héroe americano que rescata a una princesa, lo mismo que has visto en Misión Imposible o en las películas de James Bond —de hecho, Leon le recuerda a Bond por lo sarcástico de sus comentarios—. Pero eso no le resta nada: «las mecánicas son muy variopintas», la edición especial no se despacha con dos o tres skins sino con más tesoros, armas exclusivas y modos de juego adicionales, y «está súper, súper, súper bien pensado y no le he podido encontrar ningún pero». La conclusión que resume el episodio: «cuando un juego ya era obra maestra, solo puede ir a peor normalmente, pues este es un caso donde ha ido mucho a mejor».
Deja el enlace de compra con descuento en Eneba, y los gameplays comentados del primer tercio del juego están en la lista de YouTube del canal. Si lo que te interesa es entender por qué un remake funciona y otro no, el curso Arqueología del Videojuego va justo de eso: historia y análisis crítico del diseño.
Lo que te llevas
- La diferencia entre un remake que merece la pena y un remaster oportunista está en si el juego original se ha quedado obsoleto de verdad: mecánicas y controles, no texturas.
- Capcom tardó tres años en este remake, después de los de Resident Evil 2 (2019) y Resident Evil 3 (2020).
- El trabajo grande está en la escritura: personajes que antes eran de relleno, como Luis Serra o la propia Ashley Graham, ahora tienen arco y sostienen la historia.
- El fan service bien entendido es reconocer escenarios del original y encontrártelos mejorados, no calcados.
- Contenido adicional que suma horas solo vale si esas horas interesan; las misiones del mercader le parecen el ejemplo bueno.
- El doblaje al castellano se ha convertido en un argumento de venta: las voces que reconoces cargan el personaje antes de que hable.