Volumen 066 · Frogmación Podcast

Haz de tu pasión tu profesión sin pisar la Universidad

Por Juan Gabriel Gomila • • 9 min de audio

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Episodio 066: Haz de tu pasión tu profesión sin pisar la Universidad

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Momentos clave

Juan Gabriel Gomila vuelve de una semana dando charlas por institutos, colegios, la universidad y el Kodomo no Hi, explicando cómo se hace de verdad un videojuego o una película de animación 3D. La conclusión que repite delante de cada aula es la misma: en este sector no te piden un título, te piden un portfolio. Y una game jam enseña más que un año de facultad.

Cinco días de charlas por Mallorca

La semana se fue en institutos y colegios, un par de días en la universidad y una charla-taller de cierre en el Kodomo no Hi, la fiesta japonesa del día de los niños. La afluencia, dice, fue brutal.

«hemos ido por diferentes institutos y colegios de aquí de Palma de Mallorca»

Lo que la gente cree que es hacer un juego

Lo primero que le sorprende es el desfase entre el proceso real y lo que el público imagina. Nadie se figura la cadena de concept, modelado, rigging, animación, texturas, programación, sonido, integración y publicación.

«la gente se debe pensar que nos sentamos delante de un ordenador y con un par de clics ya pum, de la nada, sale absolutamente el universo, las mecánicas, la música»

El sonido se fabrica a mano

Los cascos de un caballo salen de unos cocos y de elementos del escenario, no de una pista de caballos. El perro que camina es un guante con unos clips pegados. El Foley es el ejemplo que mejor engancha en las charlas.

«los clips sobre el suelo hacen ese sonido del perrito caminando»

Portfolio antes que título universitario

En videojuegos y animación 3D no piden carrera ni Bellas Artes: piden portfolio. Primeros modelos, primeros concepts, primeras mecánicas, un repositorio si programas, y todo publicado para que se vea.

«es la mejor forma para que el día de mañana tengas una posibilidad de trabajo»

El matiz sobre el título y el FP

No es un alegato contra estudiar: admite que un título universitario abre puertas distintas y que el FP de técnico superior en animación 3D y videojuegos suma. Solo dice que para entrar al sector muchas veces no hace falta.

Para qué sirve entonces formarse

La ventaja del FP presencial o del curso online es el acompañamiento: herramientas, primeros modelos, animaciones, música y programación con guía, para salir con un portfolio hecho. Los cursos online añaden la insignia blockchain para el perfil de LinkedIn.

«te vamos a guiar durante dos años o durante un año, durante el tiempo que sea»

Una game jam vale más que un curso

Trabajar con gente que comparte tus gustos y aptitudes deja conocimientos que rara vez se adquieren en un aula. Su descripción del oficio es física: tocar, probar, ensuciarse.

«es un mundo práctico, es un mundo de tocar con las manos, es un mundo de ensuciarse»

Del videojuego a la automoción

Graba el episodio recién salido de un taller de unas tres horas para una empresa española de automoción, donde llevó las técnicas del videojuego a modelos 3D de coches interactivos.

«lo que antes era un modelo estático, le das vida, le das movimiento, le das iluminación, le das funcionalidad»

El episodio, en profundidad

Cinco días seguidos dando charlas por institutos, colegios y hasta por la universidad, y un domingo cerrando en una fiesta japonesa. El episodio 66 de Frogmación es la crónica de esa semana y, de paso, la respuesta a una pregunta que Juan Gabriel Gomila se hace en voz alta: ¿de verdad hace falta pasar por la universidad para vivir del desarrollo de videojuegos o de la animación 3D? Después de contar el oficio delante de aulas llenas de chavales, su respuesta es que no.

Una semana de charlas fuera del aula

La semana fue ajetreada y la afluencia, brutal: institutos y colegios de Palma de Mallorca, un par de días de charlas en la universidad y, el domingo, una charla-taller en el Kodomo no Hi, la fiesta japonesa del día de los niños que se ha internacionalizado. La describe como una fiesta muy friqui, con gente disfrazada, concursos de videojuegos y de baile, Mario Kart y comida japonesa.

Todas ellas tenían el mismo eje: la charla que da junto a los compañeros del estudio presencial ladatstudios.com, donde también imparte clases de videojuegos. El tema, haz de tu pasión tu profesión: cómo se hace de verdad un videojuego y cómo se hace de verdad una película de animación 3D.

Lo que nadie se imagina que hay detrás

La charla recorre el proceso entero: recabar información, crear el concept, los primeros modelos, riggearlos, animarlos, texturizarlos, programar la lógica, el gameplay y el movimiento, grabar la música y los efectos de sonido —el Foley—, integrarlo todo en un motor, hacer los renders, exportarlos y publicarlos según la plataforma. Contado de corrido cabe en un párrafo; hacerlo es otra cosa.

Y ahí aparece lo primero que le llama la atención: el desfase entre ese proceso y lo que la gente se figura. «La gente se debe pensar que nos sentamos delante de un ordenador y con un par de clics ya pum, de la nada, sale absolutamente el universo, las mecánicas, la música». La realidad es la contraria: «es un proceso muy humano». Tan humano que para muchas animaciones graban a personas de carne y hueso que se caen, se tiran, se lanzan o disparan, y luego alguien se encarga de convertir esa grabación en algo lo más realista posible.

Un perro que camina son unos clips y un guante

El ejemplo que mejor funciona delante del público es el del sonido. Cuando oyes un caballo en pantalla, nadie ha ido a una pista a grabar caballos: eso se hace con cocos o con lo que haya por el escenario. Y el sonido de un perro caminando lo montan con un guante al que le pegan unos clips: «los clips sobre el suelo hacen ese sonido del perrito caminando». Para quien se dedica a esto es el día a día; para quien viene de fuera es el momento en que el oficio deja de ser magia y pasa a ser trabajo.

El título no lo piden; el portfolio sí

Aquí está el nudo del episodio. En el mundo del desarrollo de videojuegos y en el de la animación 3D no te van a pedir un título universitario, ni que seas ingeniero, ni matemático, ni licenciado en Bellas Artes: te van a pedir un portfolio. Y cuanto antes empieces a elaborarlo, mejor. Tus primeros modelos 3D, tus primeros concepts, tus primeras mecánicas implementadas en un proyecto. Si eres artista, un portafolio público con tus piezas; si programas, un repositorio abierto con tus proyectos. Y todo lo que hagas, publicado en LinkedIn: «es la mejor forma para que el día de mañana tengas una posibilidad de trabajo».

El matiz también está en el audio y merece conservarse: reconoce que tener un título universitario abre unas puertas totalmente diferentes, y que en España el FP de técnico superior en diseño y animación 3D y videojuegos suma un plus. Pero si tu objetivo concreto es entrar a hacer juegos o películas de animación, muchas veces no te hará falta ninguno de esos papeles llevando un buen portfolio bien trabajado.

Curso online, FP presencial e insignias

Entonces, ¿para qué sirve formarse? Para tener guía y ritmo. La ventaja del FP presencial que imparten en Mallorca es que te acompañan «durante dos años o durante un año, durante el tiempo que sea» en la línea adecuada para construir ese portfolio: las herramientas, los primeros modelos, las primeras animaciones, la música, la programación que haga falta. Sales con material propio y lo sigues enriqueciendo por tu cuenta. Los cursos online de Frogames Formación añaden la insignia blockchain, que se cuelga en el perfil de LinkedIn para que el recruiter vea de un vistazo las habilidades nuevas. Si quieres empezar por ahí, el proyecto final de la ruta de desarrollo de videojuegos es justo la pieza pensada para acabar con algo enseñable.

Y luego está la vía que no cuesta dinero: las game jams. «Participar en gamejams, pues mucho mejor que un año de universidad», porque acabas trabajando con gente que comparte tus gustos y aptitudes y te llevas conocimientos que rara vez adquirirías dentro de un aula. Su resumen del sector no deja mucho margen: «es un mundo práctico, es un mundo de tocar con las manos, es un mundo de ensuciarse», y «no de tomar apuntes como un condenado».

Del videojuego a la fábrica de coches

El episodio se graba justo después de un taller de unas tres horas que acaba de dar a una empresa española de automoción, y ese ejemplo enseña para qué sirve todo esto fuera del ocio: «lo que antes era un modelo estático, le das vida, le das movimiento, le das iluminación, le das funcionalidad», y entonces el coche se mueve, se desplaza y corre por una pista. Con la competitividad que hay y la cantidad de tecnología disponible, sostiene, todo lo que sea hacer el mundo más interactivo y más fácil es por donde va el futuro.

La pregunta que deja abierta

Cierra con una vuelta de tuerca dirigida a quien escucha: ¿de verdad crees que se puede aprender a desarrollar videojuegos, o a hacer películas de animación, entre las cuatro paredes de una clase magistral? «Yo creo que la respuesta es no», dice, y pide que se lo discutan en los comentarios quienes opinen distinto. La motivación con la que los chavales de 12 años se le quedan después de la charla, preguntando y buscando información, le parece la mejor prueba de por dónde va el asunto.

Remata con dos avisos de casa: la temporada del podcast se acaba y toca el relax de siempre, pero los cursos no paran. Esa misma semana han sacado con Alain Nicolás un curso de Android Hilt, que en el momento de grabar seguía de oferta unas horas más.

Lo que te llevas

  • En desarrollo de videojuegos y animación 3D lo que se pide en una entrevista es un portfolio, no un título universitario.
  • Empieza a construirlo cuanto antes: primeros modelos 3D, concepts, mecánicas implementadas en un proyecto, y publícalo todo en LinkedIn.
  • El proceso real de un juego o una peli de animación es largo y muy manual: concept, modelado, rigging, animación, texturas, lógica, música, Foley, integración, renders y publicación.
  • El Foley se hace con objetos cotidianos: cocos para los caballos, un guante con clips para un perro caminando.
  • Un título universitario abre otras puertas y el FP de técnico superior suma un plus, pero para entrar al sector muchas veces no son imprescindibles.
  • Participar en game jams enseña, según él, más que un año de universidad, porque el oficio se aprende practicando y no tomando apuntes.
  • Las mismas técnicas del videojuego se están aplicando fuera del ocio: modelos 3D interactivos para la industria de la automoción.

Enlaces del episodio

¿Quieres aprender esto en serio?

El curso del que se habla en este episodio: Proyecto Final de la Ruta de Desarrollo de Videojuegos.