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Momentos clave
Juan Gabriel Gomila cierra la segunda temporada de Frogmación sin invitado y en tono serio: hace balance, pide perdón por los temas que han incomodado y cuenta cómo la salida de Udemy fue, en realidad, una segunda oportunidad. Te llevas un argumento práctico para descongelar broncas y una defensa sin rebajas de sus críticas al sistema educativo.
Balance de dos temporadas y disculpa
Abre haciendo cuentas de lo publicado y admite que ningún tema gusta a todo el mundo. La disculpa no es por lo dicho, sino por a quién ha podido incomodar.
«fueron 30 episodios en la primera temporada y habrán sido 45 en esta segunda temporada»
El cierre de una trilogía
Enlaza este episodio con los dos anteriores, sobre la incomprensión hacia su trabajo y sobre cuidar a los padres. El tercer movimiento es dar margen a los demás.
«quiero cerrar con que todo el mundo merece una segunda oportunidad»
Salir de Udemy y montar plataforma
Cuenta el final de la etapa en Udemy como una segunda oportunidad forzada. En vez de un portazo, lo presenta como el punto de partida de la plataforma propia.
«lanzamos nuestra propia plataforma y no nos quedó más remedio que adecuarnos a las necesidades»
Qué se añadió al salir del marketplace
Frente al mercado de cursos a diez euros, describe la apuesta por otro modelo. Es la tesis del negocio de Frogames Formación resumida en una frase.
«podemos crear un sistema educativo diferente de mucho más peso de mucho más valor, añadiendo certificaciones, añadiendo un soporte premium, añadiendo comunidades, añadiendo directos mensuales con todos nuestros suscriptores»
Los alumnos que quedaron a medias
Reconoce que hubo estudiantes con el curso comprado en Udemy y sin soporte ni certificaciones. La salida fue una convalidación barata para quien quisiera pasarse.
«le pusimos un precio simbólico de convalidación»
Las críticas a la universidad, sin rebaja
No se retracta de lo dicho sobre el sistema educativo. Recuerda que lo más duro salió de boca de entrevistados y sostiene que duele porque es cierto.
«se comentan, aparecen en prensa, aparecen en redes sociales y hacen daño, precisamente porque son verdad»
Sus tres segundas oportunidades
Cambiar de carrera, cambiar de profesión y dejar el trabajo fijo por emprender. Admite que otras que se le presentaron no supo tomarlas.
«una segunda oportunidad para volver y cambiar mi profesión y una segunda oportunidad para dejar un trabajo fijo por emprender»
Quién escucha al otro lado
Explica por qué el formato audio importa: hay personas con discapacidades a las que el vídeo no les sirve y gente sin recursos para pagarse una carrera.
«no le permiten ver un vídeo, pero sí que le permiten, por ejemplo, seguir el audio, por ejemplo, a través del podcast»
El episodio, en profundidad
El episodio 75 de Frogmación cierra la segunda temporada del podcast y lo hace sin invitado, sin anécdota ligera y sin videojuegos. Juan Gabriel Gomila se pone delante del micrófono para hablar de algo incómodo: de la gente con la que se ha enfadado, de la gente a la que ha molestado y de por qué cree que casi todo eso tiene arreglo. El título lo dice sin rodeos: todos merecemos una segunda oportunidad.
Un balance y una disculpa
Antes de entrar en materia hace números. En la primera temporada fueron 30 episodios; en esta segunda, 45. Entrevistas, críticas al mundo de la educación, curiosidades, viajes, videojuegos. Y de ahí sale la primera confesión del episodio: pedir perdón porque no todos los temas gustan a todo el mundo. No es una disculpa retórica. Es el reconocimiento de que un podcast con opinión deja gente por el camino.
El episodio se presenta además como el cierre de una trilogía. Los dos anteriores hablaban de que la gente no entiende su trabajo y de la crítica al creador de cursos que supuestamente vive una vida de lujos y excesos, y de la importancia de cuidar a los padres y no dejar que el trabajo se coma a la familia. Este tercero completa la idea desde el otro lado: si tú quieres que te entiendan, empieza por dar margen a los demás. Él lo formula así: «quiero cerrar con que todo el mundo merece una segunda oportunidad».
El ejemplo casero: cuando Udemy dejó de contar con ellos
La parte más concreta del episodio es la que cuenta cómo nació Frogames Formación como plataforma propia, y Juan Gabriel se detiene a deshacer un malentendido: no se fueron de Udemy, los retiraron. Ni él ni María querían marcharse. «mucha gente nos criticó por lanzar una plataforma, por salir del ecosistema de Udemy cuando realmente fueron ellos que decidieron dejar de contar con nosotros». De ahí sale la plataforma propia: «lanzamos nuestra propia plataforma y no nos quedó más remedio que adecuarnos a las necesidades».
Y esa adaptación se convirtió en una decisión de producto. En lugar de competir en un mercado de cursos a diez euros, prefirió construir otra cosa: «podemos crear un sistema educativo diferente de mucho más peso de mucho más valor, añadiendo certificaciones, añadiendo un soporte premium, añadiendo comunidades, añadiendo directos mensuales con todos nuestros suscriptores». Es, básicamente, la tesis del negocio explicada en una frase.
Lo interesante es que no se ahorra la parte fea. Reconoce que hubo alumnos que se quedaron a medias, con el curso comprado en Udemy y sin el soporte, las certificaciones ni el ecosistema nuevo. La solución fue «le pusimos un precio simbólico de convalidación» para quien quisiera dar el salto, y agradece a quienes lo hicieron aun teniendo ya el curso pagado. También ahí pide perdón, en concreto por «la gente que quedó desamparada».
Las críticas a la universidad: ni una rebaja
El pasaje más áspero es el que dedica a sus críticas al sistema educativo. Le consta que han dolido a instituciones, a universidades y a antiguos compañeros de claustro, y que más de un profesor se ha dado por aludido. Su respuesta no es retirar nada. Primero recuerda que buena parte de lo más duro que se ha dicho en el podcast no salió de su boca: en un episodio anterior de la temporada se comentó la frase de un entrevistado que admitía estar engañando a sus estudiantes, y ahí él solo puso el micrófono. Y segundo, defiende que estos temas «se comentan, aparecen en prensa, aparecen en redes sociales y hacen daño, precisamente porque son verdad».
De ahí pasa a su diagnóstico de fondo, que resume una idea que ha repetido toda la temporada: la universidad dejó de ser el centro del conocimiento y no se ha enterado. Un sistema que, dice, sigue funcionando como si llevara ochocientos años siendo la única puerta al saber, «cuando el centro del conocimiento lo tenéis todos, en vuestra palma de la mano, a través de internet». La comparación que usa es con la biblioteca de Alejandría: hoy cualquiera lleva encima mucho más de lo que había allí. Eso sí, matiza que es su opinión y que puede estar sesgada, y que quien discrepe también merece esa segunda oportunidad.
Las suyas propias
La parte personal es breve pero es la que sostiene el argumento. Cuenta que a él se le presentaron tres segundas oportunidades que decidieron quién es hoy: una para cambiar de carrera, y luego «una segunda oportunidad para volver y cambiar mi profesión y una segunda oportunidad para dejar un trabajo fijo por emprender». Admite que ha habido otras que no supo tomar. La conclusión no es heroica: es que si él ha necesitado tres, lo raro sería no concederle ninguna al vecino con el que discutes por el ruido o al familiar con el que te peleaste por política.
El aviso, aquí, va contra la tentación de convertir cada roce en una guerra. Una broma que sienta mal, una discusión sobre cualquier tema de actualidad, y ya tenemos un archienemigo. Pero esto no es una serie de intrigas medievales donde las disputas se zanjan matando: «la vida está llena de segunda oportunidades, la vida está llena de opciones, de posibilidades para perdonar y ser perdonado». Y la propuesta es de una concreción casi molesta: llamar a esa persona, tomar un café con ella y seguir adelante.
Para quién es todo esto
Antes del cierre aparece la razón por la que insiste tanto con el formato podcast. Le escriben estudiantes que no tienen recursos para pagarse una carrera, y también personas con discapacidades a las que el vídeo no les sirve: «no le permiten ver un vídeo, pero sí que le permiten, por ejemplo, seguir el audio, por ejemplo, a través del podcast». Para mucha gente, los vídeos gratuitos de YouTube o los cursos gratuitos son el único contacto posible con una formación seria. Eso, dice, es lo que ha aprendido de dos temporadas de comentarios y de conversaciones fuera de cámara.
Deberes de verano
Termina con vacaciones que no son vacaciones —el negocio no cierra en agosto— después de una temporada con cerca de 1200 vídeos grabados, y con la promesa de una tercera temporada en septiembre, con cursos nuevos, actualizaciones y rutas. Y con una petición: que dejes en los comentarios de qué quieres que se hable. Viajes, cursos, tecnología, videojuegos, deporte. «porque vuestra opinión cuenta y gracias a ella, podemos construir juntos» la temporada que viene.
Lo que te llevas
- Dos temporadas y 75 episodios: 30 en la primera y 45 en la segunda.
- La plataforma propia no nació de un plan, sino del final de la etapa en Udemy; el diferencial fueron certificaciones, soporte premium, comunidad y directos mensuales.
- A quien ya había comprado el curso en Udemy se le ofreció una convalidación de precio simbólico para conservar soporte y certificación.
- Mantiene sus críticas al sistema universitario: un modelo que sigue actuando como centro del conocimiento cuando el conocimiento ya está en el móvil de cualquiera.
- Sus tres segundas oportunidades personales -carrera, profesión y dejar el trabajo fijo- son el argumento de que conviene concedérselas también a los demás.
- El podcast en audio es, para parte de la audiencia, la única vía de acceso a la formación: sin recursos para una carrera o sin poder seguir un vídeo.
- Habrá tercera temporada en septiembre y los temas se eligen con los comentarios del público.