Volumen 195 · Frogmación Podcast

Hackea tu Salud: Sol, Frío y Ritmos Circadianos

Por Juan Gabriel Gomila • • 111 min de audio

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Episodio 195: Hackea tu Salud: Sol, Frío y Ritmos Circadianos

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Momentos clave

Sergio Elortegi es ingeniero informático y se pasó a la divulgación en salud leyendo papers con mentalidad de ingeniero. En esta conversación de casi dos horas defiende que el sol no causa el melanoma, que los ritmos circadianos son el pilar que nadie mira y que el frío y el contacto con el suelo son gratis. Te llevas un método para leer estudios y una lista de cosas que puedes cambiar hoy sin gastar un euro.

Del ERP a los cuadros eléctricos

Sergio acabó Informática en el año 2000 y a los pocos años sintió que lo aprendido no le servía. Pasó por consultoría y un ERP que competía con SAP, se quedó en el paro y saltó a instalaciones, electrónica y autómatas. Ahí, dice, aprendió más que en la carrera.

«cuando la cagaba, haciendo un programa, y tenía que romperme la cabeza, depurando»

La terapia que le abrió la puerta

Hace más de ocho años, tras una etapa personal dura, entró en terapia y salió con dos conclusiones: que él era lo más importante de su vida y que nada es incuestionable. La segunda es la que le llevó al mundo de la salud.

«todo es analizable»

Ritmos circadianos: día fuera, noche a oscuras

El término suena pomposo, pero para él se reduce a respetar la luz del día y la oscuridad de la noche. Es lo primero que recomienda a quien quiere empezar, y no cuesta dinero.

«yo me espongo a la luz del sol, y yo respeto a la oscuridad»

Nueve de cada diez horas bajo techo

Cita un estudio de principios de los dos mil: más del noventa por ciento de la gente pasa más del noventa por ciento de su vida entre cuatro paredes. Y de noche invertimos el ciclo encendiendo luces que le dicen al cerebro que es mediodía.

«hemos convertido en la noche en el día»

Las paradojas del melanoma

Si el sol lo provocase, y vivimos bajo techo y protegidos, no cuadra que la incidencia suba. Añade que los enfermos suelen tener la vitamina D por los suelos y el caso de un melanoma en la planta del pie, donde el sol no llega.

«alguien me puede explicar por qué aumenta»

Cómo lee un estudio un ingeniero

Su filtro no es la revisión por pares sino la metodología. Exponer a alguien a una lámpara ultravioleta de laboratorio no es estudiar el sol, que es mayoritariamente infrarrojo y visible y que varía con la hora y el lugar.

«los estudios tienen que ser lo más cercano a la realidad posible»

Frío, agua fría y contacto con el suelo

Se ducha con agua helada y va en manga corta bajo cero desde hace cuatro o cinco años, a los cincuenta y uno. El grounding lo explica desde la física, no desde el misticismo, y su receta no cuesta nada.

«vete la playa, pasea, bañate en el agua de mar»

Blue blockers y luces rojas, con cabeza

Bloquear la luz azul por la noche es decirle al cerebro que ya no es de día, y cita un estudio de Harvard sobre supresión de melatonina. Pero se niega a dar una hora fija: depende de la latitud y de la estación. Son herramientas, no soluciones mágicas.

«no es que todo sea la panacea»

El episodio, en profundidad

El episodio 195 de Frogmación Podcast dura casi dos horas y no habla de código. Habla de sol, de frío, de oscuridad y de por qué un ingeniero informático acabó dedicándose a la salud. El invitado es Sergio Elortegi, autor de El sol no es el enemigo, y su tesis incomoda desde el primer minuto: el problema no es el astro que tienes ahí fuera, es la vida que llevas por debajo del techo.

Un informático que acabó midiendo la luz

Sergio acabó Informática en el año 2000 y salió con una sensación que a mucha gente de este canal le sonará: que lo aprendido no le servía para casi nada. Estuvo unos cuatro años en desarrollo y consultoría, hasta que la contratación se desplomó y se quedó en el paro. De ahí saltó a las instalaciones: electricidad, electrónica, autómatas, detección de incendios. Y ahí, dice, aprendió de verdad, y no precisamente de titulados.

Su forma de aprender es la que defiende hoy: probar, romper, depurar. "cuando la cagaba, haciendo un programa, y tenía que romperme la cabeza, depurando", ahí es cuando se le quedaban las cosas. Sobre la carrera es tibio con el título y contundente con el método: "el consejo siempre es prueba, experiencia".

La terapia que abrió la puerta

El salto a la salud llegó por dolor. Hace más de ocho años, tras un mal momento personal, entró en terapia y salió con dos ideas: que él era lo más importante de su vida, porque si no estaba bien no podía servir de nada a los demás; y otra más peligrosa para el statu quo, "todo es analizable". A partir de ahí, dieta, ejercicio, y después el agujero de conejo entero.

Lo que empezó como una newsletter para veinte personas dentro de una comunidad de emprendedores es hoy una lista diaria de más de mil suscriptores, una marca —salud a lo bestia— y un libro que le encargó Planeta y escribió en tres meses.

Ritmos circadianos: la idea más simple del episodio

Si alguien busca por dónde empezar, Sergio no manda comprar nada: manda mirar el cielo. Los ritmos circadianos, dice, tienen un nombre pomposo para algo elemental: "yo me espongo a la luz del sol, y yo respeto a la oscuridad". Día fuera, noche a oscuras.

Hacemos justo lo contrario. Cita un estudio de principios de los dos mil según el cual más del noventa por ciento de la gente pasa más del noventa por ciento de su vida entre cuatro paredes. Y cuando salimos, salimos bloqueados: crema, gafas de sol, ropa. De noche encendemos luces que le cuentan al cerebro que es mediodía. Su resumen: "hemos convertido en la noche en el día". Y añade la pata que casi nadie considera: la temperatura.

Las paradojas del melanoma

Aquí está la parte que ha hecho famoso a Sergio. No dice que el sol sea inofensivo porque sí: presenta paradojas. Si el sol provocase el melanoma, y pasamos la inmensa mayoría del tiempo bajo techo, y encima al salir nos protegemos, "alguien me puede explicar por qué aumenta". Segunda: los enfermos de melanoma suelen tener la vitamina D por los suelos, cuando por esa lógica deberían tenerla disparada. Y una tercera, muy concreta: un creador de contenido que vivía delante de las pantallas y al que le salió un melanoma en la planta del pie, donde el sol no llega nunca.

No pide fe: reparte gratis un documento de veintitantas páginas con los enlaces a los estudios en los que se apoya, y repite la frase que resume el episodio entero: "la gente a mí nunca me tiene que creer a mí, ni a nadie".

Cómo lee un estudio un ingeniero

Su filtro no es la revisión por pares, es la metodología, y su objeción es de ingeniería pura: un estudio que expone a la gente a una lámpara ultravioleta de laboratorio no está estudiando el sol. El sol real es más de la mitad infrarrojo, buena parte espectro visible y solo una fracción pequeña ultravioleta, y varía con la hora, la estación y el lugar. De ahí su criterio: "los estudios tienen que ser lo más cercano a la realidad posible".

La conversación deriva hacia el estamento médico y ahí no se guarda nada. Enumera las tres respuestas que recibe cuando pregunta: que deje de mirar Google, el argumento de autoridad del título y el "no tengo tiempo". Su distinción clave: consejo no es obligación, y quien vive con las consecuencias de una decisión es el paciente, no el médico.

De ahí salta a la oncología, la parte más dura del episodio. Elortegi cita un estudio que atribuye a los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos y que abarcaría unos veinticinco tipos de cáncer: según él, la contribución de la quimioterapia a la supervivencia a cinco años ronda el 2%, y la de la radioterapia el doble, un 4%. No da título ni autores, solo dice que es público y consultable. Y pone él mismo el matiz: supervivencia a cinco años no es calidad de vida, porque en esa estadística cuenta igual quien pasa esos años postrado. Su reproche de fondo no es solo la cifra, es el consentimiento: cuenta que a gente de su comunidad le hicieron firmar papeles que no entendía, y que los efectos secundarios se comunican como algo "probable" en vez de decir uno de cada diez. "no me invento nada", repite. Conviene decirlo claro: son sus posiciones, y un tratamiento se decide con tu médico delante y con la información completa en la mano.

Frío, grounding y hacks bien usados

Sergio se ducha con agua helada, va en manga corta con temperaturas bajo cero y lleva así cuatro o cinco años, a los cincuenta y uno. Cuando le dicen que es genético por ser vasco, se ríe; y cuando le dicen que el frío mata, contesta: "yo estoy muy lejos de estar muerto y menos de estar enfermo".

El grounding lo desinfla del misticismo y lo lleva a la física: el cuerpo es un sistema eléctrico y el suelo tiene carga. Su receta no cuesta dinero: "vete la playa, pasea, bañate en el agua de mar". Avisa de dos cosas: en el centro de una ciudad el efecto no es el mismo, y desconfía de los aparatos que se enchufan a la toma de tierra de casa. También apunta al calzado: las suelas de cuero conducían, las de goma no.

Sobre las gafas blue blockers, la explicación es sencilla: la luz azul es la señal de "es de día", así que bloquearla de noche es engañar al cerebro para que produzca melatonina. Cita un estudio del departamento de investigación oftalmológica de Harvard que comparaba lentes transparentes y rojas, con una diferencia enorme en la supresión de melatonina. Pero se niega a convertirlo en regla fija: no anochece igual en Madrid que en Mallorca. Su aviso vale para las gafas y para la inteligencia artificial de moda: son herramientas, y hay gente clavando clavos con una llave inglesa. "no es que todo sea la panacea".

Cierra recomendando un libro clásico sobre el cuerpo eléctrico, de un cirujano estadounidense nominado al Nobel, y una serie sobre el escándalo del OxyContin. El subtítulo del episodio lo elige él: recupera el poder en ti mismo. Y la despedida es la que mejor conecta con el público de Frogames Formación y con lo que Juan Gabriel Gomila lleva doscientos episodios repitiendo: "nunca dejes de aprender".

Lo que te llevas

  • Antes de comprar nada, respeta el ciclo: luz natural de día y oscuridad real de noche. Es lo primero que recomienda y es gratis.
  • La luz azul artificial de noche es la señal de mediodía para tu cerebro; bloquearla ayuda, pero según dónde vivas y en qué estación, no a una hora fija.
  • Al leer un estudio, mira la metodología antes que el sello de revisión por pares: si el escenario no se parece a la realidad, el resultado tampoco.
  • Un consejo médico es un consejo, no una obligación; quien vive con las consecuencias de la decisión es el paciente. Pregunta, pide la evidencia y decide informado.
  • El frío y el contacto con el suelo son herramientas sin coste: agua fría, menos abrigo, andar descalzo por tierra o pasear por la orilla del mar.
  • Ninguna herramienta es la panacea, ni las gafas ámbar ni la inteligencia artificial: sirven si entiendes para qué son y cuándo tocan.
  • Su método de aprendizaje, dentro y fuera de la salud, es el mismo que el de programar: probar, equivocarse y depurar.

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