Volumen 194 · Frogmación Podcast

Estás pagando de más (y no lo sabes)

Por Juan Gabriel Gomila • • 94 min de audio

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Episodio 194: Estás pagando de más (y no lo sabes)

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Momentos clave

Los consejos de cuñado sobre montar una LLC en Estados Unidos o una sociedad en Dubái suenan bien hasta que alguien te enseña los números. En este episodio doble, dos asesores fiscales y financieros explican cuándo toca darse de alta, cuándo compensa la sociedad, cuándo tiene sentido un holding y por qué la mayoría de empresas que cierran lo hacen por liquidez, no por impuestos.

Los consejos de cuñado que abren el episodio

Juan Gabriel arranca con el repertorio habitual: la LLC en Estados Unidos que tributa al cero y la sociedad en Dubái donde nadie te toca el dinero. La premisa del episodio es sencilla: el cuñado está bien para las cervezas, no para decidir tu estructura fiscal.

«estos son los consejos de cuñado, que estoy seguro que has escuchado más de una vez en tu vida»

Antes de facturar, sentarse a hacer números

El primer consejo no es fiscal sino de previsión: ventas, inversión, socios y cuánto tiempo puedes aguantar sin ingresar. Calculan tres años hasta que la empresa deja de perder dinero y otros dos para recuperar lo perdido antes.

«fácilmente se te van cinco años»

Alta en Hacienda sí, cuota de autónomo no siempre

Si empiezas una actividad tienes que darte de alta en Hacienda y presentar impuestos. Pero la Seguridad Social no obliga a cotizar como autónomo si la actividad no es habitual ni supera como referencia el salario mínimo. Es una regla que, admiten, no está escrita en ninguna parte.

«a no ser que sea tu principal fuente de rentas»

Cuándo compensa el salto a la sociedad

A partir de 80.000 o 90.000 euros de rendimiento como autónomo empieza a interesar la SL, porque ahí el tipo medio efectivo ronda el treinta y algo por ciento frente al 25 de sociedades. El matiz: si te lo vas a gastar todo igual, la sociedad no aporta. Y el error contrario es ponerse el sueldo mínimo, cuando con unos 60.000 euros ya tributas al mismo tipo que la empresa.

«lo que pagas, es lo que te queda»

El holding no es el paso automático

La escalera autónomo, SL y holding no es obligatoria. El holding encaja cuando hay varias actividades, cuando una tiene riesgo que conviene aislar o cuando el plan es vender la empresa en unos años. También son más costes y más estructura.

«la holding es muy bueno, porque te permite que en cuanto tengas varias actividades»

La contabilidad es la foto, no un trámite

Lo primero que revisan al entrar un cliente nuevo es la contabilidad, y casi nunca cuadra con el negocio real: cuentas de caja con cientos de miles de euros en efectivo, cuentas de socios por las que se va dinero sin tributar y escrituras desfasadas. Y esas cuentas se depositan en el registro.

«la realidad del negocio, no es la que pone la contabilidad»

Por dónde se cierran de verdad las empresas

Liquidez y beneficio no son lo mismo, y confundirlos mata negocios. Salva cita un artículo de El Economista con la proporción de cierres por falta de liquidez y previsiones, y Javi avisa del caso inverso: creerse rico por el saldo del banco cuando ese dinero es de un cobro adelantado o del proveedor.

«8 de cada 10 empresas que cerraban en España eran por problemas de liquidez y de previsiones»

Irse fuera se puede, pero hay que irse de verdad

Salir de España tiene peaje si arrastras cierto patrimonio, la LLC estadounidense es transparente y acaba tributando aquí, y montar sociedad en Estonia con residencia en Dubái solo funciona si te mudas de verdad. Entre asesores y contables, el ahorro se come un 10 o 15 por ciento.

«si quieres hacerlo, tienes que hacerlo con todo, y tienes que hacerlo de verdad, y leyendo la letra pequeña»

El episodio, en profundidad

Abre una LLC en Estados Unidos y tributa al cero. O monta una sociedad en Dubái, que allí no te pueden tocar el dinero. Así empieza el episodio 194 de Frogmación Podcast, con el catálogo de lo que Juan Gabriel llama, sin rodeos, consejos de cuñado: "estos son los consejos de cuñado, que estoy seguro que has escuchado más de una vez en tu vida". Para desmontarlos trae a dos invitados a la vez, algo que casi nunca hace: Salvador Moreno y Javi Rueda, de ASIMETRIC.

Dos amigos del colegio que acabaron en la fiscalidad

ASIMETRIC es una firma de asesoría fiscal, financiera y contable con raíces en un despacho de los años setenta. Su hueco está entre la gestoría de volumen y precio bajo y la dirección financiera interna que casi ninguna pyme puede permitirse: márgenes, rentabilidad, endeudamiento, liquidez y punto muerto. Trabajan con empresas a partir de unos 800.000 euros de facturación anual.

La historia de cómo llegaron ahí tiene gracia. Son amigos desde el colegio, estudiaron juntos Administración de Empresas y ninguno pensaba dedicarse a esto: Javi quería hacer INEF hasta que una lesión le dejó fuera. Acabó en banca, y cuando en 2015 cerraron su oficina llamó a Salva para preguntarle cómo tributaba la salida. Terminó incorporándose a la firma, y cada uno creía estar haciendo un favor al otro.

Antes de facturar, sentarse a hacer números

El primer consejo para quien empieza no es fiscal, es de previsión. Ventas, inversión, socios y, sobre todo, cuánto tiempo puedes aguantar sin ingresar: hay que hacer previsiones para todo. El cálculo que dan es incómodo: para que una empresa deje de perder dinero pasan fácilmente tres años, y otros dos hasta recuperar lo perdido. "fácilmente se te van cinco años". De ahí el error que describe Javi: negocios que cierran a los tres o cuatro meses porque aún no han vendido nada, cuando lo raro habría sido lo contrario.

Y una idea que repiten toda la entrevista: al principio no te obsesiones con los impuestos, porque no es lo que pagas, es lo que te queda. Juan Gabriel añade la coletilla de su gestor: "si pagas muchos impuestos es porque ganan mucha pasta".

Alta en Hacienda sí, cuota de autónomo no siempre

Aquí sale un matiz que poca gente conoce y que, admiten, no está escrito en ninguna parte. Si empiezas una actividad tienes que darte de alta en Hacienda con tus epígrafes y presentar tus impuestos. Pero la Seguridad Social no te obliga a cotizar como autónomo mientras esa actividad no sea tu principal fuente de rentas ni tu forma de vida: como referencia manejan el salario mínimo y la habitualidad. Para quien está probando y factura puntualmente, eso cambia los números del arranque.

El salto a la sociedad y el sueldo del socio

El número que dan es claro: a partir de unos 80.000 o 90.000 euros de rendimiento como autónomo empieza a compensar la sociedad, porque en ese tramo el tipo medio efectivo ronda el treinta y algo por ciento frente al 25 del impuesto de sociedades. Con un matiz: si te lo gastas todo igualmente, la sociedad no aporta gran cosa. Ponen el ejemplo de un cliente médico con 150.000 euros de rendimiento al que no le montaron sociedad por eso mismo.

El error simétrico es montar la SL y ponerse el sueldo mínimo para tributar lo menos posible. Con unos 60.000 euros de sueldo, dicen, tu tipo efectivo ronda el 25 por ciento: lo mismo que paga la sociedad, pero con el dinero ya en tu bolsillo. Si lo acumulas todo dentro y algún día lo necesitas, tendrás que sacarlo vía dividendos y pagar otra vez.

El holding no es el paso automático

Existe la escalera mental de autónomo, SL y holding como si fuera obligatoria. No lo es. El holding brilla cuando hay varias actividades, cuando una tiene riesgo que conviene aislar o cuando el plan es vender la empresa en unos años. También son más costes y más estructura, y para muchas empresas no toca.

La contabilidad es la foto del negocio, no un trámite

Lo primero que miran cuando entra un cliente nuevo es la contabilidad, y ahí aparece el problema de fondo: "la realidad del negocio, no es la que pone la contabilidad". Cuentas de caja con cientos de miles de euros en efectivo que nadie sabe explicar, o en negativo. Cuentas de socios por las que se ha ido dinero sin tributar. Escrituras desfasadas. Y no es un papel privado: se deposita en el registro.

Por dónde se cierran de verdad las empresas

La frase que mejor resume su enfoque es de Javi: "la cuenta resultado es el corazón y la liquidez de la sangre". Y la respalda un dato que Salva había leído en El Economista: "8 de cada 10 empresas que cerraban en España eran por problemas de liquidez y de previsiones". El caso inverso también existe: empresarios que miran el saldo del banco y se creen ricos cuando ese dinero es de un cobro por adelantado o del proveedor. Detrás hay algo más grande: "hay muy poca educación financiera en general", y los tres coinciden en que nadie explica en el instituto qué es una nómina o por qué el dinero parado en la cuenta pierde valor.

Hacienda ya tiene los datos

Sobre facturar por PayPal, por cripto o desde una cuenta en Revolut para que no se entere nadie, la respuesta es breve: PayPal informa como cualquier otra empresa y "hay muy pocos países que no llegan a dar información hoy en día". Salva cuenta que hace veinticinco años un funcionario le giró la pantalla y vio todo lo que ya sabían de aquel cliente. Y recuerda el pulso de Hacienda con El Corte Inglés por el listado de titulares de tarjeta y sus consumos del año. A eso se suma un principio incómodo: "siempre la carga de la prueba, la tiene aquel que se beneficia". Si deduces un ordenador y el inspector decide que es personal, el que demuestra lo contrario eres tú.

Irse fuera: se puede, pero de verdad

Aquí no hay dogma, hay letra pequeña. "lo triste es que nada es sencillo". Marcharse tiene su propio peaje, porque al abandonar la residencia con cierto patrimonio se tributa como si lo hubieras vendido. La estructura que sí funciona la describen sin misterio: "la sociedad en Estonia, la persona física en Dubai, ya está, ya lo tienes hecho". Pero hay que hacerlo entero: con la empresa realmente allí y tú viviendo allí. Cuentan el caso de unos empresarios que querían mudarse a Irlanda dejando aquí a la familia y el negocio; eso no es irse. Y la LLC estadounidense es transparente, así que sus rendimientos acaban tributando en España. Sumando asesores y contables fuera, ese ahorro se come un 10 o 15 por ciento. "si quieres hacerlo, tienes que hacerlo con todo, y tienes que hacerlo de verdad, y leyendo la letra pequeña".

El cierre lo pone Salva con la comparación menos fiscal del episodio: "las tapas a las 5 de la tarde, en frente del mar, un mes de julio, esto no lo tienes en Dubai".

El episodio cierra con las recomendaciones de siempre: Salva se queda con la novela El nombre del viento y con las comedias de finales de los ochenta; Javi, con una serie de fantasía que defiende como manual de gestión y con un clásico de ventas de los años treinta que sigue vigente porque en realidad va de psicología. Su newsletter está en Diversión Fiscal y Financiera.

Lo que te llevas

  • Empezar como autónomo suele ser lo sensato: la Seguridad Social no obliga a cotizar mientras la actividad no sea habitual ni tu principal fuente de rentas, aunque el alta en Hacienda sí es obligatoria.
  • A partir de 80.000 o 90.000 euros de rendimiento anual como autónomo empieza a compensar la sociedad, siempre que vayas a dejar dinero dentro; y una vez montada, ponerse el sueldo mínimo no ahorra nada, porque con unos 60.000 euros ya tributas al mismo tipo que la empresa.
  • El holding tiene sentido con varias actividades, con riesgos que conviene aislar o si piensas vender la empresa; en el resto de casos son más costes y más estructura.
  • La contabilidad no es un trámite para pagar impuestos, es la foto del negocio, y en la mayoría de empresas que llegan nuevas no refleja la realidad.
  • La liquidez, no la fiscalidad, es lo que cierra empresas: hay que hacer previsiones y no confundir el saldo del banco con el beneficio.
  • Montar una LLC o irse a Dubái solo funciona haciéndolo entero y de verdad; a medias, Hacienda tiene la información y la carga de la prueba es tuya.

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