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Momentos clave
Episodio grabado con las maletas hechas, antes de dos semanas de charlas por La Paz, Cochabamba y Santa Cruz de la Sierra. Además de la agenda del viaje, deja una tesis incómoda: prepararse una charla con transparencias hace que la gente mire la pantalla en lugar de escucharte. El tema del día es la espontaneidad.
Dos semanas de vuelta a Bolivia
Se marcha invitado a dar charlas y conferencias a un país que hace tiempo que no visita. De todos los de Latinoamérica es tal vez donde se ha sentido mejor acogido y donde ha pasado los mejores ratos, y donde ya coincidió con varios ponentes en la conferencia de ciencias de la computación de Bolivia en 2017 y 2018.
Sin ruta y sin fechas cerradas
Los eventos los organizan instituciones, grupos de desarrolladores, gamers y universidades, y saltará entre departamentos. Al grabar no tiene ni ruta ni calendario: lo irá publicando en Instagram y TikTok. Las charlas son gratuitas y el viaje va del 16 al 25 de marzo.
«voy un poco a la aventura»
Viajar después de la pandemia
El cierre de fronteras le pilló en Alemania, con el tiempo justo de coger las maletas y volver a España. Con el caos que vivió en los aeropuertos no esperaba que los viajes se normalizaran tan pronto; hoy ni siquiera hace falta mascarilla en los vuelos internacionales.
«no esperaba que se recuperara tan rápidamente»
Vídeos diarios y directos del viaje
Quiere repetir el formato de su primer viaje a Bolivia, cuando contaba cada jornada en un vídeo corto y hacía directos mientras visitaba los sitios, incluido uno conduciendo por Sucre. Pide en comentarios si interesa recuperarlo.
«cada día subía un vídeo cortito de cinco minutos»
Por qué no prepara las charlas
Habrá una charla de desarrollo e inteligencia artificial, un evento para gamers con tutorial rápido de Unity en directo y consejos para entrar en la industria. Pero no lleva nada montado: si preparas transparencias, el público se queda pegado a la pantalla en lugar de conversar contigo.
«la gente está mucho más pendiente, de lo que hay en la pantalla»
La espontaneidad es una habilidad blanda
A quien le pide las preguntas que hay que preparar para una entrevista o el guion de un elevator pitch, le dice que no le puede ayudar. Prefiere que la gente escuche, interactúe y pregunte antes que tomar notas frente a unas diapositivas.
«me gusta que haya conversación, que sea un diálogo, no que sea un monólogo de yo hablando de la gente escuchando»
Duro con las universidades, y consigo mismo
Sostiene que muchos fracasos escolares son culpa de metodologías que no evolucionan, pero se pone el freno él solo: hacerlo distinto no significa hacerlo mejor. Gamificación, directos e historias como el pirata de Python son su alternativa, no una fórmula infalible.
«diferente no quiere decir que sea mejor»
Sé tú mismo en la entrevista
En una charla a alumnos de formación profesional le preguntaron por sueldos, tecnologías y trucos de entrevista. Su respuesta fue la espontaneidad, con su propia biografía de ejemplo: quería ser médico y una frustración en bachillerato le llevó de la biología a las matemáticas.
«me hizo cambiar la biología por las matemáticas»
El episodio, en profundidad
El episodio 57 de Frogmación se graba con las maletas en el suelo y a punto de salir por la puerta. Juan Gabriel Gomila se marcha dos semanas a Bolivia, invitado a dar una serie de charlas y conferencias, y aprovecha los diez minutos del podcast para contar adónde va, qué piensa explicar allí y, sobre todo, por qué no piensa prepararlo.
Bolivia, el país donde mejor se ha sentido
De todos los países de Latinoamérica que ha visitado, Bolivia es tal vez aquel en el que se ha sentido mejor acogido y más querido, y donde ha pasado los mejores ratos. No es un viaje de estreno. En el primero conoció a varios ponentes con los que tuvo la suerte de volver a coincidir al año siguiente, en la conferencia de ciencias de la computación de Bolivia, en 2017 y en 2018. De aquella visita quedó también una costumbre que ahora quiere recuperar: los directos mientras visitaba sitios, incluido uno conduciendo por las calles de Sucre que le llenó los mensajes de gente preguntándole «porque haces conduciendo por ahí».
Sin ruta, sin fechas, sin nada
Los eventos los organizan instituciones distintas: grupos de desarrolladores, gamers y universidades. Saltará entre varios departamentos —La Paz, Cochabamba, Santa Cruz de la Sierra— y en el momento de grabar no tiene cerrada ni la ruta ni el calendario: «voy un poco a la aventura». Lo irá publicando en sus redes sociales, en Instagram y en TikTok, buscando por su nombre o por el de Frogames Formación, para que quien esté por allí sepa dónde y cuándo. Y avisa de algo que conviene no perderse: «me consta que vamos a ser totalmente gratuitas». Las fechas del viaje van del 16 al 25 de marzo. Según las notas del episodio, uno de los eventos es el Women Techmaker 2023 de La Paz, cuya charla quedó grabada y publicada en Facebook.
Viajar otra vez como antes de la pandemia
Hay una parte del episodio que es puro balance de viajero. El cierre de fronteras le pilló en Alemania, con el tiempo justo para coger las maletas y volver a España, y con el caos que se montaba entonces en los aeropuertos: el nuevo aeropuerto de Berlín fue un desastre aquel día. Con aquello encima no daba por hecho que la normalidad volviera tan pronto: «no esperaba que se recuperara tan rápidamente». Hoy ni siquiera hace falta llevar mascarilla en los vuelos internacionales.
De ahí la idea de repetir el formato del primer viaje a Bolivia: «cada día subía un vídeo cortito de cinco minutos» contando lo que había hecho y lo que había visitado. Deja la pregunta abierta en los comentarios: si te apetece ver esos vídeos cortos en YouTube o en redes, díselo, porque son una faceta suya que no suele salir en el canal.
Charlas sin diapositivas
Sobre el contenido tiene una idea aproximada. Una charla irá de desarrollo e inteligencia artificial, porque el público es un grupo de desarrolladores; ese evento, el de La Paz, dura dos días. Hay otro para gamers, así que ahí tocarán videojuegos, «incluso un pequeño tutorial rápido de Unity en directo» para enseñar lo que se puede montar en un rato, además de consejos para entrar a trabajar en la industria y qué hace falta aprender. Y a partir de ahí, un par de charlas más.
El detalle importante es que no llevará nada montado: «no soy de preparar mucho las charlas». El motivo no es pereza, es una tesis sobre cómo se comunica. Si preparas una charla con sus transparencias, «la gente está mucho más pendiente, de lo que hay en la pantalla» que de lo que estás contando. Él prefiere que alguien levante la mano a media frase y que la conversación se desvíe hacia donde surja. Lo compara con conocer a alguien: nadie lleva las preguntas escritas, y la charla tira hacia un lado u otro según lo que vais hablando.
La espontaneidad como habilidad blanda
Ese es el tema de fondo del episodio. Mucha gente le pregunta qué preguntas hay que preparar para una entrevista de trabajo, o cómo se monta una charla de cinco minutos, un elevator pitch para presentar tu proyecto. Ahí, dice, no os va a poder ayudar, porque su apuesta es la contraria: «me gusta que haya conversación, que sea un diálogo, no que sea un monólogo de yo hablando de la gente escuchando». Nada de presentar unas transparencias con conceptos y que la gente tome notas como loca; mejor que escuchen, que interactúen, que graben o hagan fotos si quieren. La espontaneidad, sostiene, «es una habilidad blanda poco trabajada» y a la hora de comunicar y enseñar «es un plus».
Contra las metodologías arcaicas
El argumento se apoya en algo que repite desde hace años: «al final las formas de enseñar han cambiado mucho». Y no se muerde la lengua con quien no ha cambiado con ellas. «yo soy bastante duro con las metodologías arcaicas y antiguas de las universidades», dice, y considera que muchos de los fracasos escolares que hemos tenido son culpa de esas metodologías y de que el sistema, los propios docentes y «las instituciones no evolucionan, no van mejorando con los años».
Acto seguido pone el freno de mano él solo, que es lo que hace creíble la crítica: «diferente no quiere decir que sea mejor», y «no digo que yo lo haga bien y el resto del mundo lo haga mal». Lo suyo es gamificar las experiencias, hacer directos, plantear los ejercicios de otra forma y contar historias: la de un pirata para aprender Python, o la de crear un videojuego para aprender a programar en el caso de Unity. Y ni siquiera se lo apunta como mérito, «porque no nos hemos inventado nada al final»: han montado su forma de enseñar a partir de las clases que recibieron y de lo que han ido investigando.
La charla de FP y la entrevista de trabajo
La semana anterior había dado una charla en su tierra a chavales de formación profesional que estaban acabando el ciclo medio y a punto de empezar las prácticas en empresa. Las preguntas fueron las de siempre: cuánto gana un desarrollador, qué tecnología hay que aprender, qué trucos hay, qué se contesta en una entrevista de trabajo. Su respuesta volvió al mismo sitio.
Y para explicarlo tira de su propia biografía. Si se hubiera guiado por sus ideales iniciales, «yo hubiera intentado llegar a médico»; fue una mala frustración en la época del bachillerato la que «me hizo cambiar la biología por las matemáticas». En la entrevista, por tanto, «sé tú mismo, si tú no gustas tal cual eres con tus conocimientos, con lo que has aprendido y lo que puedes demostrar en esa entrevista de trabajo a esa empresa», no era para ti; ya aparecerá otra. Las puertas se abren y se cierran por motivos que no controlas, y forzarlas preparando el guion, las slides y el temario te acaba quitando justo lo que él considera un plus.
El cierre es una invitación: si estás por Bolivia entre el 16 y el 25 de marzo, atento a las redes, porque esos días hay charla en algún sitio y quién sabe si te llevas algún cursito gratis de Frogames Formación. «nos vemos en Bolivia».
Lo que te llevas
- Una charla con transparencias desplaza la atención a la pantalla; sin ellas, el público pregunta y la conversación va hacia donde surge.
- La espontaneidad es una habilidad blanda que casi nadie entrena, y para comunicar y enseñar es una ventaja, no un descuido.
- No hay lista de preguntas mágicas para una entrevista de trabajo ni para un elevator pitch: si no gustas tal cual eres, esa empresa no era la tuya.
- Critica las metodologías universitarias que no evolucionan, pero sin venderse como solución: hacerlo diferente no implica hacerlo mejor.
- Gamificar, hacer directos y enseñar a través de historias (un pirata para Python, un videojuego para Unity) sale de la experiencia propia, no de una fórmula inventada.
- El viaje se organiza sobre la marcha: charlas gratuitas entre el 16 y el 25 de marzo por varios departamentos de Bolivia, anunciadas en redes sociales.