Volumen 137 · Frogmación Podcast

Un concierto para esta Navidad

Por Juan Gabriel Gomila • • 21 min de audio

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Episodio 137: Un concierto para esta Navidad

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Momentos clave

Último episodio del año y el más raro de la temporada: sin invitado y sin tema técnico, Juan Gabriel Gomila deja como regalo de Navidad las grabaciones del concierto de Hans Zimmer en Málaga. Spotify vetó el vídeo original por llevar demasiada música sin voz, así que hubo que rehacerlo narrando por encima lo que se ve. Sale un recorrido por la puesta en escena: el fuego, la orquesta ucraniana, la isla de percusión y un final construido a fuego lento.

Cierre de año con frío en Mallorca

Graba recién entrado de la calle, con tres a cinco grados y muchísima humedad, junto a la estufa y con el árbol de Navidad todavía por montar. Aprovecha para hacer balance de un año de lanzamientos, episodios y entrevistas.

«Aquí en Mallorca hace un frío que pela»

Los deseos para el año nuevo

El episodio nace como felicitación, no como contenido. La fórmula que usa mezcla lo personal con lo que le une a quien escucha: los sueños de aprendizaje.

«simplemente voy a desearos una muy feliz navidad, un próspero año 2025 y donde esperamos que todos vuestros sueños, especialmente los de aprendizaje, se cumplan»

Spotify veta el concierto original

El plan era publicar el concierto entero. La plataforma lo marcó por contener demasiada música sin narración, así que hubo que rehacer el episodio con comentarios narrados por encima de los vídeos.

«básicamente me lo ha marcado como que no se puede compartir un contenido donde haya tanta cantidad de música sin audio, sin narración, sin voz, etcétera»

El Rey León abre el montaje

Empieza por el arranque del espectáculo, con el coro africano en primer plano y las voces del tema. La puesta en escena dejó al público completamente entregado.

«y la gente pues ya estaba con los nervios a flor de piel, con la piel de gallina como se suele decir»

Gladiator, humo y fuego real

Al llegar la pieza de Gladiator describe la iluminación, la niebla y el elemento que más le impresiona: hay fuego de verdad delante del público, sincronizado con la música.

«no sé si podéis ver eso que hay delante del público es fuego, literalmente, con momentos donde el fuego va saltando y forma parte del espectáculo»

Noventa músicos venidos de Ucrania

Más de cien músicos en escena, de los cuales noventa son la orquesta, que viene de Ucrania. Insiste en que ese tamaño se nota en el resultado.

«la orquesta es enorme, son 90 músicos de orquesta»

La isla de percusión del centro

El escenario tiene una isla central con los solistas y tres percusionistas. Como percusionista que es, se le va la vista ahí durante todo el concierto.

«la percusión marcó mucho la diferencia y claro siempre levanta los ánimos»

Un regalo, no un episodio especial

Deja claro el encuadre: esto no es contenido de Navidad, es un regalo. Y remata con lo que se lleva uno de un concierto así, que según él dura semanas.

«yo os lo he dejado como regalo de navidad, no como episodio especial de navidad precisamente porque quería compartirlo con vosotros en un episodio ligeramente diferente»

El episodio, en profundidad

Lluvia, frío y una estufa encendida en Mallorca. Así arranca el episodio 137 de Frogmación, el último de 2024 y también el más atípico de toda la temporada: no hay invitado, no hay tema técnico, no hay entrevista. Hay un concierto.

Juan Gabriel Gomila lo graba recién entrado de la calle, con tres, cuatro o cinco grados fuera, una humedad «no del 100% pero casi casi» y el árbol de Navidad todavía por montar. El plan es sencillo: cerrar un año largo de lanzamientos y entrevistas, desear feliz Navidad y próspero 2025, y dejar un regalo en vez de un episodio al uso. Ese regalo son las grabaciones que se trajo el equipo que fue unas semanas antes a Málaga, a ver la gira The World of Hans Zimmer.

Un regalo con un problema llamado Spotify

La idea original era publicar el concierto entero. No pudo ser. Al subir el episodio, la plataforma lo marcó por exceso de música sin voz encima y el vídeo original acabó vetado. La solución fue improvisada y bastante honesta: volver a montar el episodio con los vídeos, la música de fondo y comentarios narrados por encima explicando lo que se está viendo. Hasta el punto de que graba la narración sin escuchar lo que comenta, para no arriesgarse a un segundo veto.

no me escucharía a mí mismo cuando estoy aquí narrando el episodio para evitar que Spotify me lo vuelva a banear

Ese detalle explica varias rarezas del episodio. Cuando duda de si lo que suena es Dune o El príncipe de Egipto, o si aquello es El caballero oscuro, no es despiste: está identificando las piezas solo por la imagen. De hecho se rectifica en directo al reconocer una pirámide en la pantalla del fondo, y más adelante se da cuenta de que se había saltado un fragmento entero, el de La Roca, la de Sean Connery.

Lo que se ve: El Rey León, Gladiator y fuego de verdad

El montaje no sigue el orden del concierto. Empieza por el arranque del espectáculo para ir abriendo apetito y guarda el momento más emocional para el cierre. Abre con El Rey León, con el coro africano en primer plano y una puesta en escena que dejó al público, según cuenta, con los nervios a flor de piel.

Después llega Gladiator. La voz original de esa banda sonora es la de Lisa Gerrard, colaboradora habitual de Hans Zimmer; en Málaga la interpretó una cantante de Oriente Próximo cuya voz, dice, no tiene nada que envidiar a la original. Y ahí aparece lo que más le impresiona del montaje: el fuego.

no sé si podéis ver eso que hay delante del público es fuego, literalmente, con momentos donde el fuego va saltando y forma parte del espectáculo

Al fuego se suman la niebla, el humo y un juego de luces que se sincroniza con la música. Calcula que detrás había entre doce y quince técnicos de luces y sonido coordinando todo eso en tiempo real. Es un dato que se le queda grabado porque cambia la forma de mirar el espectáculo: lo que parece emoción pura está cronometrado.

Noventa músicos venidos de Ucrania y una isla en el centro

La cifra que da del escenario es de más de cien músicos, y solo la orquesta ya son noventa. Es una orquesta ucraniana, un detalle que suelta casi de pasada mientras insiste en que la calidad musical es brutal.

En el centro del escenario hay una isla, iluminada de rojo en el tramo final, donde se colocan solistas y percusionistas: es lo que él llama los protagonistas de la noche. Y como percusionista que es, se le va la vista ahí todo el rato.

la percusión marcó mucho la diferencia y claro siempre levanta los ánimos

Hay tres percusionistas repartidos por esa isla: la batería de la orquesta en el centro, una percusionista a la izquierda y, a la derecha, el hombre de las congas y los bongos, responsable de todo el color africano de la noche y que actúa bajo el nombre de Positive Drumming. Ese último se lleva el elogio más visual del episodio: baquetas al aire, dándoles vueltas, mientras toca.

Un elenco presentado uno por uno

Buena parte del episodio es, literalmente, Juan Gabriel leyendo el folleto del concierto y presentando a los músicos según aparecen en pantalla. Salen el cantante y la cantante que interpretaron El Rey León, la solista vocal de Gladiator, un guitarrista malagueño con pañuelo negro en la cabeza, el otro guitarrista que además hace de bajo, la violinista, el chelista —que se hace llamar con un apodo que juega con el limoncello—, la pianista que en el tramo final se pasa al acordeón y un multiinstrumentista de viento que, según cuenta, toca más de cincuenta instrumentos distintos y del que dice que es un actor nato por la forma en la que se mueve en escena. Al director, Matt Dunkley, no se le ve la cara en ningún momento: está siempre de espaldas.

Ese repaso es también la parte más frágil del audio: los nombres van y vienen y él mismo se corrige mientras lee, así que aquí cada músico queda descrito por su instrumento.

Piratas del Caribe fuera de programa y un final a fuego lento

El concierto se cerró con Piratas del Caribe, y no estaba en el programa: fue el bis, la pieza más esperada y la más conocida, con el fuego sincronizado con la música. Pero el episodio no termina ahí. Termina volviendo a El Rey León, y lo hace a propósito, para que se note el contraste entre la calma del principio y lo que ocurre al final.

quiero que veáis cómo se va construyendo la música, cómo se va construyendo la tensión musical a medida que nos acercamos a la parte chula del final

Lo interesante de ese cierre es que avisa de lo que va a pasar antes de que pase: cómo cambia el color de las luces según sale el sol en la escena, cómo el flautista señala hacia el fondo de la sala, cómo aparecen dos personas de la organización a cada lado del escenario. Y entonces entran los cantantes por el pasillo, en medio del público.

Dónde verlo entero y qué viene después

El corte de Spotify tiene una salida: la versión sin comentarios está en el canal de YouTube, y las obras completas —cerca de tres horas de concierto— quedaron subidas a su Instagram. Con eso se despide del año, anuncia parada durante la semana de Navidad y la primera de 2025, y promete volver con más entrevistas.

Y si el episodio te deja con ganas de entender por qué estas bandas sonoras funcionan como funcionan, hay una ruta entera dedicada al tema: La fórmula secreta de las bandas sonoras que hacen historia para los fundamentos y El arte de la acción y el drama en bandas sonoras épicas para el territorio exacto de Gladiator y Piratas del Caribe, en la plataforma a la que el propio episodio te manda a seguir tus formaciones estas Navidades.

Lo que te llevas

  • Spotify puede vetar un episodio por llevar demasiada música sin voz encima; la salida fue narrar sobre las imágenes, y aun así grabó la narración sin escuchar el audio original para no arriesgarse a un segundo veto.
  • En el espectáculo hay más de cien músicos en escena, noventa de ellos de una orquesta ucraniana, además de coro africano y solistas.
  • El fuego delante del público es real y va sincronizado con la música; detrás hay entre doce y quince técnicos de luces y sonido coordinándolo.
  • Los protagonistas de la noche no son la orquesta sino la isla central: percusión, piano, guitarras, violín y chelo, con los solistas apareciendo en la pantalla grande.
  • El montaje del episodio invierte el orden del concierto a propósito: abre con El Rey León, mete Piratas del Caribe como bis fuera de programa y vuelve a El Rey León para cerrar con el contraste.
  • El concierto completo dura cerca de tres horas; la versión sin comentarios está en el canal de YouTube y las piezas enteras en su Instagram.

Enlaces del episodio

¿Quieres aprender esto en serio?

El curso del que se habla en este episodio: La fórmula secreta de las bandas sonoras que hacen historia.