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Momentos clave
El episodio 143 lo escribió entero ChatGPT y Juan Gabriel se limitó a leerlo y comentarlo. Te llevas una explicación clara de qué es un modelo de lenguaje, tres usos reales que ya le da en el día a día de Frogames y la parte incómoda: la ética, con un caso de extorsión propio, y la factura del experimento.
Un episodio escrito entero por una IA
La premisa del capítulo: pedirle a ChatGPT el guion completo del podcast y leerlo tal cual para ver si aguanta la comparación con el resto de episodios. El texto tardó dos segundos en generarse.
«Entonces se me ocurrió, a ver si el episodio de hoy lo podría crear totalmente una inteligencia artificial. A ver si el resultado siquiera estaría a la altura, o si sería un puñetero desastre.»
El curso de LLM que desbordó las previsiones
El experimento nace del lanzamiento del curso de Ingeniería de LLM, que según cuenta superó la marca que tenía el curso de Python de la A a la Z. Juan Gabriel insiste en que el mérito es de quien se apunta y avanza.
«ingeniería de LLMS ha sido un curso que ha desbordado, ha lanzado por todo lo alto apuntándose más de mil personas apenas en una semana»
Qué es un modelo de lenguaje, sin misticismo
Explica un LLM como lo que es: un algoritmo entrenado con muchísimo texto que, dado un texto de entrada, devuelve la salida más probable. Se parece a un humano porque fue entrenado con texto humano.
«Es un algoritmo que se llama esto cástico, aleatorio, probabilístico y se basa en que es lo más probable que vendrá después.»
Educación, creatividad y trabajo según la IA
Los tres bloques del guion generado: contenido adaptativo y tutores virtuales en educación; música, imagen y escritura asistida en creatividad; atención al cliente, marketing y programación en el capítulo del empleo. El texto se guarda una carta para lo humano.
«la IA no puede reemplazar la empatía, la estrategia o la intuición humana»
ChatGPT como primer filtro de los correos
Uso real y cotidiano: cuando un estudiante le escribe con una duda, pasa la consulta por la IA, lee la respuesta, la filtra y la devuelve. El caso que cuenta es el de un recién titulado en un máster de ciencia de datos, a quien la IA le montó un itinerario con el catálogo de Frogames.
«Yo no se lo hubiera montado de esa forma porque no se me hubiera ocurrido, pero la verdad es que el resultado fue impactante.»
El clon de Black Mirror y el plazo que se acorta
Recuerda el capítulo del muñeco que replica a un marido fallecido a partir de un resto suyo. Antes de la pandemia habría dicho que faltaban cien años para algo así; ahora reduce la cuenta a un puñado de ellos.
«que dan 5 o 10 para encontrarnos con algo de estas características»
La ética, con un caso propio encima
Al llegar a la pregunta sobre el uso ético, cuenta que a él lo extorsionaron con un vídeo y unas fotos sexuales falsos generados con IA y la amenaza de difundirlos por redes. De ahí su comparación con el cuchillo y su defensa de regular, seguida de la duda de si es posible.
«Hay que regularlo, hay que ponerle ellas, hay que ponerle barreras al campo.»
Un episodio entero por menos de un céntimo
El detalle económico del experimento: usó el modelo pequeño y barato, no el más avanzado, y todo el texto generado a través de la API de pago costó calderilla. La proyección la deja abierta: qué se podría montar con un euro al día.
«me ha costado menos de un centimo de euro»
El episodio, en profundidad
El episodio 143 de Frogmación es un experimento con truco a la vista: el guion entero lo escribió ChatGPT y Juan Gabriel se limita a leerlo en voz alta y a comentarlo por encima. Ni la introducción, ni los apartados, ni las preguntas del cierre, ni siquiera la carátula que acompaña al episodio salieron de un humano. La pregunta que lo abre es honesta: «Entonces se me ocurrió, a ver si el episodio de hoy lo podría crear totalmente una inteligencia artificial. A ver si el resultado siquiera estaría a la altura, o si sería un puñetero desastre.»
De dónde sale la idea: el curso que desbordó
El contexto es un lanzamiento reciente. Meses antes, Frogames Formación publicó el curso de Ingeniería de LLM, y Juan Gabriel lo describe como el mejor lanzamiento que han hecho hasta la fecha. La marca anterior la tenía el curso de Python de la A a la Z, que vendió muchísimas unidades en apenas 24 horas; el de LLM la superó: «ingeniería de LLMS ha sido un curso que ha desbordado, ha lanzado por todo lo alto apuntándose más de mil personas apenas en una semana».
De ahí sale también la explicación más útil del episodio: qué es un modelo de lenguaje de gran tamaño. Se le entrega una cantidad enorme de texto y, con técnicas matemáticas, para cada texto de entrada devuelve el de salida más probable. «Es un algoritmo que se llama esto cástico, aleatorio, probabilístico y se basa en que es lo más probable que vendrá después.» Si el resultado se parece tanto a lo que diría una persona es por un motivo poco místico: fue entrenado con texto escrito por personas. En el curso trabajan con varias de estas herramientas: ChatGPT, Gemini o Anthropic, por citar las que nombra.
Lo que escribió la máquina
El guion generado se divide en tres bloques y un cierre, y Juan Gabriel los va leyendo tal cual. El primero es la IA en la educación: contenido que se ajusta al rendimiento del estudiante, asistentes virtuales que responden dudas en tiempo real apoyándose en el material del curso, y creación de material educativo, incluidos podcasts como el que se está escuchando.
El segundo bloque es creatividad, y la tesis es que la IA amplía al creador en lugar de sustituirlo: música, desde bandas sonoras hasta composiciones originales; ilustración y diseño gráfico con herramientas de generación de imágenes; y escritura asistida, de la novela al guion de cine. Juan Gabriel añade una prueba doméstica: la carátula del propio episodio la va a generar la misma IA en cuanto termine de grabar.
El tercero es el trabajo. Los sectores que el texto señala en plena transformación son la atención al cliente, donde los chatbots están desplazando a los call centers; el marketing digital, con la generación automática de contenido y la segmentación de audiencias; y la programación, donde las herramientas que escriben código pueden ayudar o directamente reemplazar tareas. El contrapeso llega en la misma frase: «la IA no puede reemplazar la empatía, la estrategia o la intuición humana». Y la conclusión sobre qué cultivar: «las habilidades más valiosas del futuro serán aquellas que combinen creatividad, pensamiento crítico y toma de decisiones».
Donde el humano se sale del guion
Lo interesante del episodio no es el texto generado, sino los apartes. El primero es de método: cuando le llegan dudas de estudiantes por correo, «mi primer filtro es ChatGPT». Le explica el caso, pide la respuesta más adecuada para esa persona, la lee, la filtra y la devuelve.
Un estudiante que acababa un máster en ciencia de datos le escribió sin saber cómo seguir formándose. Juan Gabriel le pasó a la IA la pregunta junto con el catálogo entero de Frogames Formación, y esta le montó un itinerario a medida de lo que el estudiante ya había estudiado. Su valoración: «Yo no se lo hubiera montado de esa forma porque no se me hubiera ocurrido, pero la verdad es que el resultado fue impactante.»
El segundo aparte es una previsión: cuando entrevisten a alguien en el podcast, piensan pasarle el currículum del invitado a la IA para que devuelva preguntas con las que estructurar la conversación. Herramienta, no sustituto: «No es una amenaza para la creatividad, no es una amenaza para la música, para el diseño gráfico, el arte o la escritura, es una ayuda para poderle dar más variedad y más enriquecimiento.»
El clon de la serie y el plazo que se acorta
Para hablar de hasta dónde puede llegar esto, recurre a un capítulo de Black Mirror que no nombra: una pareja feliz, él muere, ella se queda viuda, y una empresa de inteligencias artificiales le fabrica un muñeco con la esencia del fallecido a partir de algo suyo, el pelo de un cepillo. Es un robot —si lo partes por la mitad hay cables dentro—, pero habla, hace los mismos chistes y se comporta como el marido.
Lo que le impresiona no es la ficción, sino cómo se le ha movido el calendario. Antes de la pandemia habría dicho que a eso le quedaban cien años. Ahora no: «que dan 5 o 10 para encontrarnos con algo de estas características».
La puerta de la ética, con un caso propio
El texto generado deja abierta la pregunta de cómo usar la IA de forma ética y responsable, y ahí Juan Gabriel pone su propia experiencia sobre la mesa. Cuenta, remitiendo a episodios anteriores del podcast, que le extorsionaron y le chantajearon mediante inteligencia artificial: le fabricaron un vídeo y unas fotos falsos en los que aparecía él mismo masturbándose con una mujer también ficticia, y le amenazaron con difundirlo por redes sociales.
De ahí sale la frase que resume su postura sobre cualquier tecnología: hecha la ley, hecha la trampa, y «el cuchillo sirve para apelar una manzana o para matar a una persona». Su conclusión no es dejarlo correr: «Hay que regularlo, hay que ponerle ellas, hay que ponerle barreras al campo.» Aunque acto seguido se pregunte si es siquiera posible ponerle puertas al campo, y lo ilustre con el dilema del coche autónomo: si el vehículo, ante un peligro inminente, decide sacrificarte a ti antes que atropellar a un autobús lleno de niños, ¿te comprarías ese coche? Lo deja sin resolver.
El libro, la serie y la factura
El cierre es el ritual del podcast aplicado a un invitado que no existe: se le piden un libro y una serie. Contesta con Sapiens de animales a dioses, de Yuval Noah Harari, y con Black Mirror, por explorar de forma inquietante los futuros posibles de la tecnología. También propone el título del episodio, que es el que acabó llevando.
El veredicto humano es corto: «Pues chicos, yo no lo hubiera hecho mejor.» Y el dato que más incomoda es económico. Todo esto lo generó con el modelo pequeño, «la versión pequeña, la versión reducida», no con el más avanzado ni con los de razonamiento, y a través de la API de pago el texto completo «me ha costado menos de un centimo de euro». Si un céntimo da para un episodio entero, la pregunta que deja flotando es qué se puede montar gastando un euro al día.
Lo que te llevas
- Un modelo de lenguaje no adivina ni entiende: entrenado con muchísimo texto, devuelve la continuación más probable de lo que le das. Suena humano porque aprendió de texto humano.
- La IA sirve como primer filtro, no como respuesta final: Juan Gabriel le pasa las dudas de los estudiantes, lee lo que devuelve, lo revisa y solo entonces lo envía.
- Dale contexto y mejora mucho: entregarle el catálogo completo junto con la pregunta fue lo que permitió montar un itinerario formativo que él mismo no habría planteado igual.
- El guion generado señala atención al cliente, marketing digital y programación como los oficios en plena transformación, y la empatía, la estrategia y la intuición como lo que no cubre.
- La misma tecnología que escribe un podcast fabrica un chantaje: él mismo fue extorsionado con un vídeo y unas fotos falsos generados con IA. Regular es necesario aunque sea difícil.
- El coste ya no es la barrera: el episodio completo se generó con el modelo pequeño por menos de un céntimo de euro a través de la API de pago.
- Como herramienta creativa no sustituye, amplía: la próxima aplicación prevista es generar preguntas de entrevista a partir del currículum del invitado.