Volumen 151 · Frogmación Podcast

El futuro de los videojuegos en peligro

Por Juan Gabriel Gomila • • 27 min de audio

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Episodio 151: El futuro de los videojuegos en peligro

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Momentos clave

Juan Gabriel Gomila vuelve de la GDC 2025 en San Francisco con un diagnóstico incómodo: cinco días de conferencias y ninguna novedad de peso más allá de la inteligencia artificial. Cuenta qué se enseñaba, qué significan los despidos del sector, por qué el stand de España estaba vacío y por qué lo más impresionante del viaje fue un coche sin conductor.

Cinco días de GDC sin una sorpresa

Vuelve de San Francisco tras una semana en la GDC 2025, la feria técnica de referencia del sector. Su balance es que no hubo nada que cambiara el panorama, ni en charlas ni en demos.

«El resumen rápido es que no he visto nada interesante.»

El listón que puso la edición anterior

En 2024 la feria estaba tomada por stands gigantes de Web3 que ocupaban casi la mitad de la exposición y repartían regalos. Ese ruido convivía con el estreno de Unity 6 y con demos de Unreal, Godot y Roblox.

«Todavía era una burbuja, estaba dando los últimos coletazos antes de la gran explosión.»

El stand chino y la broma que repite

Frente al espacio español, el de Tencent desplegaba unas 200 personas, happy hour cada dos o tres horas y sorteos con premio asegurado que de paso recogían el correo de cada visitante. Juan Gabriel lo cuenta con una broma que repite durante todo el pasaje y describiendo a las azafatas por su nacionalidad y su aspecto.

«los chinos y no miento van a dominar el mundo»

Inteligencia artificial por arriba y por abajo

El grueso de 2025 fueron herramientas de generación asistida dentro de Unity, con Muse y Sentis a la cabeza. Buena parte ya se había enseñado en 2024: lo nuevo era rendimiento y eficiencia.

«la tónica fue inteligencia artificial por arriba, inteligencia artificial por abajo»

Dibujas una barca y Unity la modela

El ejemplo que más le convenció: un dibujo malo en papel se convierte en varias versiones del objeto listas para arrastrar a la escena, y puedes iterar sobre la que más te guste. Aclara que no serán herramientas gratuitas.

«esas herramientas no van a ser gratuitas, van con un periodo de suscripción mensual»

La tesis: quizá hemos tocado techo

Si lo más destacado de la feria es IA para descargar de trabajo a desarrolladores y artistas, entiende que no hay novedad capaz de mover el sector a un año vista. Lo une a los despidos en Unity, Unreal y compañías como Ubisoft.

«el hecho de que no haya más herramienta tecnológica que el uso de la IA para descargar de faena al desarrollador o al artista, significa que igual hemos tocado techo»

Un paseo en coche sin conductor

Lo que más le impresionó del viaje no estaba en la feria: un Waymo que se pide como un Uber y reconstruye en pantalla peatones, camiones, patinetes y otros coches autónomos. Describe una maniobra de adelantamiento limpia entre un camión y un autobús escolar.

«recrea al 100% todo lo que tienes alrededor con un resultado perfecto, no tengo otra palabra para describirlo, es perfecto»

El stand de España, siempre vacío

Frente a Polonia, Brasil o Japón enseñando juegos, en el espacio español había delegaciones institucionales ofreciendo ventajas fiscales y ningún proyecto jugable. De ahí salta a la presión fiscal y burocrática, a la fuga de talento y a una pulla sarcástica al presidente del Gobierno.

«pasé 7 o 8 veces por delante y el stand estuvo siempre vacío»

El episodio, en profundidad

Juan Gabriel Gomila vuelve a Mallorca tras más de 24 horas de viaje, con retrasos y el incendio de Heathrow de por medio. Viene de una semana en San Francisco, en la GDC 2025, la conferencia técnica más importante del sector del videojuego. Y el episodio 151 de Frogmación no es una crónica entusiasta: es un diagnóstico incómodo.

Cinco días de conferencias y ninguna sorpresa

El veredicto llega pronto: «El resumen rápido es que no he visto nada interesante.» Cinco días de charlas, eventos y fiestas patrocinadas por Unity, Autodesk y compañía, y nada que cambiara algo. No es que las demos fueran malas: sonaban a repetición, «como si estuvieran en una segunda parte, en una continuación», con la lógica de las presentaciones de iPhone.

El listón lo puso la edición anterior

El chasco se entiende mirando a la GDC de 2024. Allí Unity presentó Unity 6 con demos cada hora, había novedades de Unreal y de Godot, gente de Roblox, y sobre todo había Web3: stands gigantes que ocupaban, calcula él, entre el 30 y el 40% de la exposición. «Todavía era una burbuja, estaba dando los últimos coletazos antes de la gran explosión.» De aquel año recuerda dos demos técnicas de verdad: el motor propio de Niantic para Peridot, que pinta a la criatura delante o detrás de las personas en tiempo real; y la reconstrucción en realidad virtual que presentó Autodesk de una aventura de 1993 rodada con actores.

Este año todo fue inteligencia artificial

En 2025 la tónica fue otra, y él la resume sin rodeos: «la tónica fue inteligencia artificial por arriba, inteligencia artificial por abajo». Sí hubo cosas útiles en Unity, como el baking dinámico de luces que se activa con un check. Pero el grueso eran herramientas de generación asistida, con Muse y Sentis como protagonistas. El ejemplo que más le convenció es doméstico: «yo tengo un papel, dibujo una barca y yo soy muy malo dibujando, se lo paso a Unity, la IA de Unity lo lee, lo interpreta y me da diferentes versiones de esa barca», listas para arrastrar dentro del juego. Los resultados le gustaron, pero pone el pie en el suelo: «esas herramientas no van a ser gratuitas, van con un periodo de suscripción mensual». Y añade el matiz que más le escuece: buena parte de eso ya se enseñó en la Unite de Barcelona y en la propia GDC de 2024.

La tesis: quizá hemos tocado techo

De ahí sale el título del episodio. Si lo más destacado de la feria es presentar herramientas de IA para desarrolladores y artistas, dice, es que no hay novedad capaz de mover el sector a un año vista. Súmale los despidos que ha habido en Unity, en Unreal y en compañías como Ubisoft, y el resultado le preocupa: «el hecho de que no haya más herramienta tecnológica que el uso de la IA para descargar de faena al desarrollador o al artista, significa que igual hemos tocado techo». El efecto que predice es de eficiencia, no de salto creativo: «en lugar de estar 5 años para sacar un videojuego vamos a estar 3 años».

Lo que sí le pareció perfecto no era un videojuego

La tecnología que más le impresionó no estaba en la GDC, sino en la calle: un Waymo, el coche autónomo que se pide como un Uber y te lleva sin conductor. En la pantalla ves la reconstrucción del entorno —peatones, camiones, patinetes y hasta otros Waymo—: «recrea al 100% todo lo que tienes alrededor con un resultado perfecto, no tengo otra palabra para describirlo, es perfecto». Su lectura es que esa tecnología se llevará por delante el oficio del taxista o del conductor de Uber.

El stand de España estaba vacío

Polonia, Brasil y Japón enseñaban juegos, algunos indies y algún AA. En el stand de España no había estudios ni proyectos, sino delegaciones institucionales, entre ellas de Castilla-La Mancha, de Andalucía y una de Gran Canaria cuyo reclamo era llevarte el juego allí a cambio de ventajas fiscales. «pasé 7 o 8 veces por delante y el stand estuvo siempre vacío»: ni un ordenador donde sentarse a probar nada. Y lo resume así: «no hay ni un puto juego hecho en España que se pueda presentar en el GDC». Su crítica va contra la presión fiscal y burocrática —los modelos 130 trimestrales, el IRPF— y contra mandar cargos en lugar de producto: «quién coño va a traer su puto juego a España». La consecuencia, dice, es que «el talento local se marcha fuera».

El pasaje termina en una pulla política. Tras despachar el stand como «todo era politiqueo barato», se dirige con sarcasmo al presidente del Gobierno español, al que llama con un apodo despectivo: «perro Sánchez, vas por buen camino». Es opinión suya, y queda aquí atribuida.

El stand chino y la broma que repite

El contraste se lo dio el stand chino, y ahí el episodio se pone crudo. La frase con la que lo abre la repite durante todo el pasaje: «los chinos y no miento van a dominar el mundo». Menciona a Tencent, el publisher que compró parte de Ubisoft y ha ido comprando propiedad intelectual —la de League of Legends, entre otras— para distribuir en un mercado donde necesitas un socio local. Donde un proveedor habitual lleva 12 o 20 personas, allí calcula que había unas 200, con una happy hour cada dos o tres horas: sorteos con premio asegurado, peluches, tote bags y una máquina de gancho que se manejaba desde el móvil del visitante, que de paso deja su correo. La cola daba casi vuelta y media al stand.

Al contar esa happy hour se detiene en las azafatas subrayando su nacionalidad y su aspecto —«había 7, 8 chinas, recalco que eran chinas, muy bien vestiditas, muy monas ellas»— y explica el mecanismo: «porque te ponen a las chavalinas jovencitas llamando la atención». Su resumen del stand: «de videojuegos no sé si sabrán hacer, pero de marketing» dan una lección. Y la remata con lo que vio el último día, conduciendo hacia Santa Cruz: «de cada diez coches pues seis, siete de ellos están conducidos por chinos». Él mismo lo relativiza —San Francisco tiene Chinatown y la feria había traído a mucha gente de allí— pero cierra igual: «esa broma de los chinos van a conquistar el mundo, cuidado, no la digamos muy alto porque igual va a ser verdad».

Lo que salvó de la zona de juego

Lo que más le gustó de la zona de juego fue un juego japonés de un equipo muy pequeño, copia declarada de Silent Hill en primera persona, con los enemigos sin cara: «me quedé jugando 20 minutos largos». También probó pistolas con retroceso al estilo Time Crisis y un chaleco háptico de 16 vibradores delante y 16 detrás.

El cierre es coherente con todo lo anterior: «No hay futuro en los videojuegos, o no veo futuro, inmediato al menos en esto de 2025, a nivel de herramientas, a nivel de tecnología». Las dos piezas que sí se movieron en la feria las tienes en el Máster en Realidad Virtual con Unity y en IA para Videojuegos con Unity.

Lo que te llevas

  • La GDC 2025 le dejó sensación de continuidad, no de salto: mejoras de rendimiento sobre lo ya presentado en 2024.
  • Las novedades de Unity fueron sobre todo de IA generativa (Muse y Sentis) para arte y animación, y llegan de pago por suscripción.
  • Su predicción es de eficiencia, no de creatividad: menos años y menos personas por proyecto, no juegos radicalmente distintos.
  • Los despidos en Unity, Unreal y compañías como Ubisoft le hacen pensar que el sector puede haber tocado techo.
  • El coche autónomo de Waymo le pareció la tecnología más madura del viaje, con reconstrucción del entorno en tiempo real.
  • España acudió con delegaciones institucionales y ventajas fiscales en lugar de estudios y juegos jugables; el stand estuvo siempre vacío.
  • Del recinto de juego salvó un Silent Hill japonés hecho por un equipo minúsculo y el hardware háptico: pistolas con retroceso y chaleco de vibradores.

Enlaces del episodio

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El curso del que se habla en este episodio: Máster en Realidad Virtual con Unity.