Volumen 160 · Frogmación Podcast

Entrevista a Luís Soler – Simplifica tu vida y vive mejor 💡📊

Por Juan Gabriel Gomila • • 68 min de audio

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Episodio 160: Entrevista a Luís Soler – Simplifica tu vida y vive mejor 💡📊

Momentos clave

Lluís Soler Gomis lleva más de veinte años montando empresas de software B2B y llegó a trabajar catorce horas al día persiguiendo un éxito que no era suyo. En este episodio explica cómo dio marcha atrás: qué software necesita de verdad una pyme, qué obliga a hacer la ley Crea y Crece y por qué soltar el 80% de tus clientes puede hacer que factures más.

El éxito que te enseñan a perseguir

Lluís cuenta que en ADE le inocularon una idea concreta de éxito: crecer a toda costa. Su definición personal, en cambio, es mirar atrás y sentirte orgulloso del camino recorrido. La carrera le dio base y seguridad, pero el aprendizaje real llegó fuera.

«la mejor carrera es la carrera de la calle»

Crecer a toda costa y pagarlo en casa

Con una empresa ya rentable decidieron internacionalizarse: líneas de crédito, hipotecar la casa, oficina nueva y pasar de cinco a veinte personas muy rápido. El precio fue no ver crecer a sus hijos recién nacidos.

«trabajar 12, 14 horas diarias, sin prácticamente ver a mis hijos en recién nacidos»

Errores de novato al montar sociedad

Constituyó su primera sociedad un 31 de marzo, último día de trimestre, y no presentó los papeles del 1 al 20 de abril pese a no haber facturado nada. Llegó el requerimiento. Su consejo para empezar es una SL sencilla y una gestoría al lado.

«lo básico es montar una sociedad limitada con la capital de inversión de 3.000 euros»

La ley Crea y Crece y la factura verificable

Las empresas tendrán que facturar con software conectado a la administración pública: se acaban el Excel y el papel, y las contabilidades paralelas. Un estudio de mercado que hicieron con un fabricante reveló que el sector aún no se ha enterado.

«hay un desconocimiento importante sobre esta normativa»

Quedarse en España o hacer las maletas

Juan Gabriel saca el tema de los emprendedores que se van a Andorra, Reino Unido o Dubái. Lluís lo estudió y decidió quedarse, incluso pagando de más por dormir tranquilo, con una lectura poco complaciente sobre los gobiernos de cualquier signo.

«sabemos que vamos a estar jodidos y que simplemente nos tocará bailar pues la música que suena en aquel momento»

SoftDoit, el Tinder del software

Un comparador gratuito y neutral que recomienda herramientas por solución o por sector, desde CRM hasta software para funerarias. No venden, no implantan y no cobran comisión, y ahí está la clave de que la recomendación valga algo.

«nosotros no vendemos software»

El paso previo a elegir herramienta

Muchas empresas piden un CRM cuando lo que necesitan es organizar su productividad. Antes de comparar precios hay que dar un paso atrás y definir la necesidad real, y exigir que la herramienta sea escalable e integrable.

«las herramientas tecnológicas tienen que estar aquí para ayudarte»

Pareto, limpieza de clientes y respirar

Aplicaron la regla del 80/20 a su cartera: exigieron domiciliación bancaria y dejaron marchar a quien no aceptó. Con procesos automatizados pasaron de dieciséis personas a siete y facturaron más que antes.

«el 80% de tus ingresos vienen del 20% de tus clientes»

El episodio, en profundidad

El episodio 160 de Frogmación empieza donde empiezan casi todas las conversaciones de bar entre emprendedores españoles: la normativa. Factura electrónica verificable, control horario, cambios cada trimestre. La propuesta del invitado no es quejarse mejor, sino montar una empresa que aguante todo eso sin comerte la vida. Lluís Soler Gomis lleva más de veinte años en el software para empresas, es cofundador de SoftDoit, creador de HelloSoftware e impulsor de El Club del Software, y ha escrito Pyme Minimalista: Cómo ganar más y vivir mejor.

El éxito que te venden en la carrera

Lluís viene de una familia de cuatro hermanos donde casi todos son dentistas. Él estudió ADE, y de esa etapa saca una conclusión que repite sin rodeos: «la mejor carrera es la carrera de la calle». No porque la universidad no sirva, sino porque lo que sí te inocula es una definición concreta de éxito: crecer. Más facturación, más países, más gente.

Así que eso hizo. Con una empresa ya rentable, decidieron internacionalizarse a toda costa: traducir la web, pedir una línea de crédito, pedir otra, hipotecar la casa, cambiar de oficina, pasar de cinco personas a veinte en muy poco tiempo. El resultado: «trabajar 12, 14 horas diarias, sin prácticamente ver a mis hijos en recién nacidos». Y una pregunta incómoda: para qué.

No fue el único golpe. Antes de SoftDoit cerró otras sociedades con la crisis de 2008, 2009 y 2012, y hubo un par de meses en los que «no tenía ni dinero ni para pagar de hipoteca». De ahí su aviso más honesto sobre emprender: «no es tan bonito como parece», y no está hecho para todo el mundo.

Los errores de novato que cuestan dinero

Su primer tropiezo administrativo lo cuenta para que no te pase: constituyó su primera sociedad un 31 de marzo, último día de trimestre. No había facturado ni un euro, pero la sociedad ya estaba activa y del 1 al 20 de abril tocaba presentar los papeles. No los presentó. Llegó el requerimiento.

Su recomendación para quien empieza es deliberadamente aburrida: «lo básico es montar una sociedad limitada con la capital de inversión de 3.000 euros», dejar las anónimas y los inventos con socios fuera de España para quien de verdad los necesite, y consultarlo con una gestoría, porque insiste en que no es experto fiscal. Un matiz que sí aporta: el capital social queda registrado y es consultable públicamente, así que la cifra mínima también dice algo de ti.

La factura electrónica que casi nadie ha mirado

El gran tema de 2025 para su sector es la ley Crea y Crece: habrá que emitir facturas con un software conectado con la administración pública, para evitar duplicados y contabilidades paralelas. El Excel y el papel dejan de servir, y a los fabricantes que ofrecían la opción de dejar una factura fuera del sistema les esperan sanciones muy serias.

Hicieron un estudio de mercado con un fabricante de software para ver cuánto se sabía de esto, y el resultado fue claro: «hay un desconocimiento importante sobre esta normativa». Es consciente de que mucha gente lo lee como una vuelta de tuerca de control, y no lo niega; lo que le duele es el tiempo. Su imagen favorita durante la entrevista es la del zapatero que acaba dedicando más horas al papeleo que a hacer zapatos: cuando tuvieron una inspección, preparar la documentación fueron cientos de páginas y semanas que no generaron ni un cliente.

De ahí sale el melón de irse de España, que Juan Gabriel pone sobre la mesa: Andorra, Reino Unido, Dubái, Estonia. Lluís lo miró y decidió quedarse, incluso pagando de más por dormir tranquilo. Su lectura de fondo da la frase más cruda del episodio: da igual el color del gobierno, «sabemos que vamos a estar jodidos y que simplemente nos tocará bailar pues la música que suena en aquel momento».

SoftDoit, HelloSoftware y el Club del Software

SoftDoit lleva más de una década recomendando software a empresas: ERP, CRM, facturación, recursos humanos, gestión de flota y soluciones verticales para sectores muy concretos, incluidas las funerarias. Funciona con un comparador gratuito: respondes unas preguntas y te propone lo que mejor encaja. La clave del modelo es que «nosotros no vendemos software» ni cobran comisión ni éxito por la venta, así que la recomendación es neutral. Él lo resume «como el Tinder del software»: conectar al que busca con el fabricante adecuado. La idea se le ocurrió al ver algo parecido fuera de España hace unos doce años.

HelloSoftware es el paso siguiente: una vez sabes qué quieres, da acceso gratuito a códigos de descuento, que «puede ser descuando hasta el 50%». Para un autónomo, ahorrarse un par de miles de euros en la primera licencia no es un detalle.

El Club del Software no es para el cliente sino para el sector: fabricantes, implantadores y consultoras que iban cada uno a su bola. Es gratuito, tiene «un canal de Slack, privado», formación específica y comidas en Barcelona y Madrid, y entre los miembros se genera negocio. El ejemplo que pone: cuando llegó la normativa de control horario, un fabricante de facturación incorporó como marca blanca el módulo de fichaje de otro miembro en lugar de desarrollarlo.

El método minimalista: elegir, soltar y respirar

Antes de elegir herramienta hay un paso previo que casi nadie da: «tienes que saber qué necesitas». Muchas empresas piden un CRM y lo que les falta es organizar su productividad. Su regla es que «las herramientas tecnológicas tienen que estar aquí para ayudarte»: que el software se adapte a ti, sea escalable y tenga API para integrarse. Si vendes fuera, multiidioma y multidivisa desde el principio.

El minimalismo se lo despertó un documental de Netflix, del que se lleva que «menos es más, No necesitamos tantas cosas para vivir». Aplicado a la empresa, el instrumento es Pareto: «el 80% de tus ingresos vienen del 20% de tus clientes», y ese 80% restante es el que más se queja y más tiempo consume. Ellos hicieron limpieza: exigieron domiciliación bancaria para automatizar el cobro, y quien no aceptó dejó de ser cliente. «hay que ser un poco valiente también», admite. Perdieron cuentas, pero «te liberas mucho de tu tiempo». Con procesos automatizados y un cambio de modelo, en SoftDoit «pasamos de, de ser, de 16, a ser 7» y facturaron más que antes.

Lo mismo vale para tus productos: si un curso te da pocos ingresos y mucho soporte, decides. «Yo lo llamo respirar»: paras, coges aire, sueltas y decides. Su libro desarrolla esto en doce pasos por áreas de la empresa, con dos avisos: minimalista no significa ganar menos, y la decisión tiene que venir desde la dirección o no cala.

El consejo final

Para quien empieza, su receta es rodearse bien, dejar claro el pacto de socios desde el inicio sin eternizarse en él, y aceptar que «el esfuerzo es igual a recompensa». Escuchar consejos, sí; delegar la decisión, no. Juan Gabriel lo cierra con la frase que más repite en el podcast: «si tú no luchas por tus sueños alguien te pagará para que luches por los sueños». Y Lluís añade el antídoto contra el bloqueo: preocuparse es pre-ocuparse, adelantar una ocupación que el 90% de las veces no llega.

Puedes seguir su trabajo en su web personal y en LinkedIn.

Lo que te llevas

  • El éxito que te enseñan a perseguir (crecer, internacionalizar, contratar) puede costarte la casa y los años en que tus hijos son pequeños: conviene definir el tuyo antes de acelerar.
  • Para empezar en España, una sociedad limitada sencilla con el capital mínimo y una gestoría al lado evita los requerimientos tontos, como no presentar el trimestre en el que constituiste la empresa.
  • La ley Crea y Crece obliga a facturar con software conectado a la administración: si emites facturas con hojas de cálculo o PDF sueltos, tendrás que cambiar, y el sector aún lo desconoce.
  • Antes de comparar herramientas, define qué necesitas de verdad: hay empresas que piden un CRM cuando su problema es de productividad.
  • Aplicar Pareto a la cartera de clientes (soltar el 80% que aporta el 20% de los ingresos) libera tiempo y personal, y puede aumentar la facturación en lugar de reducirla.
  • La comunidad es un canal de negocio real: en un club neutral del sector, los fabricantes se venden módulos entre ellos en lugar de desarrollarlo todo.

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