Momentos clave
Un episodio sin invitado y con un solo protagonista: el 108. Por qué el rosario budista tiene 108 cuentas, qué tiene de raro su factorización, por qué el pentágono regular lo lleva en cada ángulo y cómo acabó siendo el número de estrellas del destino de Suikoden.
El mala y sus 108 cuentas
El collar de meditación hinduista y budista tiene 108 bolas repartidas en cuatro tramos de 27, separados por cuentas de otro color o tamaño. Sirve para llevar el conteo de mantras con los ojos cerrados y saber por qué cuarto vas.
«Está conformado de 108 bolas, cada bola se llama una cuenta y es usado para la meditación»
Los nadis y el chakra del corazón
La misma tradición sostiene que el cuerpo tiene 108 canales energéticos que convergen en el chakra del corazón, a la altura del esternón. Son los puntos que también maneja la reflexoterapia, y explican ese golpecito flojo en el pecho que duele de más.
«existen un total de 108 líneas energéticas en el cuerpo»
Shiva, el nirvana y la campana de Año Nuevo
Shiva, señor de la danza y padre del yoga, tiene 108 nombres. El budismo cuenta 108 emociones que superar para alcanzar el nirvana, y los templos japoneses tocan la campana 108 veces en la víspera de Año Nuevo.
«hay un total de 108 emociones humanas, que son las que se tienen que superar para alcanzar el estado de Nirvana»
Factorización, Harshad y teoría de números
El 108 se descompone como los dos primeros primos elevados cada uno a sí mismo, y es divisible por la suma de sus dígitos: 1 más 0 más 8 son 9, y 108 entre 9 da 12. Propiedades que la teoría de números estudia en serio.
«108 es un número que se puede descomponer como 2 al cuadrado por 3 al cubo»
El pentágono regular y sus 108 grados
La geometría escolar esconde el número en la figura más reconocible: los ángulos internos de un pentágono regular miden exactamente 108 grados. El episodio lo suma a la terna pitagórica que propone con catetos de 36 y 105.
«cada uno de los ángulos internos de un pentágono regular, que todos los ángulos sean iguales, son 108 grados»
El Sol, la Luna y la misma proporción
La distancia de la Tierra al Sol equivale a unos 108 diámetros solares, y la de la Tierra a la Luna a 108 diámetros lunares. La coincidencia se plantea como pregunta, no como conspiración: da para pensar y poco más.
«la distancia entre la Tierra y la Luna es 108 veces el diámetro de la Luna»
Las 108 estrellas del destino de Suikoden
La saga japonesa de finales de los noventa, poco distribuida en Occidente y muy querida en Japón, se basa en reclutar 108 personajes. Las dos primeras entregas se remasterizaron hace unos meses y completar la colección da un logro.
«una de las cosas que hay que hacer es reclutar las 108 estrellas del destino»
Isaac, Hades y el Byakugan
The Binding of Isaac tiene un ítem llamado 108, coherente con su carga religiosa y su historia dura de un niño maltratado. En Saint Seiya son 108 los espectros de Hades, y en Naruto el 108 aparece entre las series de golpes ligadas a los puntos de chakra.
«la historia detrás de The Binding of Isaac es bastante oscura, bastante turbia»
El episodio, en profundidad
El episodio 161 de Frogmación no lleva invitado ni tema de actualidad: lleva un número. El 108. Arranca recordando que hay cifras rodeadas de un aura que nada tiene que ver con su valor —el 3 de la Santísima Trinidad, el 7 de la suerte— y propone mirar una que casi nadie tiene en el radar y que aparece en el hinduismo, el budismo, el yoga, la teoría de números, la geometría, las distancias del sistema solar, el anime y los videojuegos.
El mala: 108 cuentas para no perder la cuenta
La primera parada es el mala, el collar de meditación al que aquí se llama a veces rosario hindú. «Está conformado de 108 bolas, cada bola se llama una cuenta y es usado para la meditación». La explicación de para qué sirve quita misterio y gana respeto: cuando meditas repites un mantra —el primero que uno aprende suele ser el Om Mani Padme Hum— y necesitas llevar el conteo sin mirar. Por eso el mala está partido en cuatro tramos de 27 cuentas, separados por una bola de otro color o tamaño: con los ojos cerrados, al palparla sabes si llevas un cuarto, la mitad o has cerrado la vuelta.
La misma cifra manda en los mantras, en ciertas asanas y en los saludos al sol, que la tradición pide repetir 108 veces seguidas para completar un ciclo. Ahí cae el comentario más honesto: si encadenas los 108 estás en muy buena forma, porque «los humanos normales y corrientes al tercero o cuarto ya estamos hechos polvo».
108 canales, 108 nombres, 108 emociones
El número no salió de la nada. En la tradición hinduista y budista se cree que «existen un total de 108 líneas energéticas en el cuerpo», los nadis, y que convergen en el chakra del corazón, en la zona del esternón. Son los mismos puntos que maneja la reflexoterapia, y se ilustran con algo que cualquiera reconoce: ese golpecito flojo en el pecho que duele mucho más de lo que debería. Cuál fue antes, si el huevo o la gallina, queda en el aire: las cuentas del mala y los nadis coinciden.
A partir de ahí, la lista se alarga. Shiva, señor de la danza y padre del yoga, tiene 108 nombres distintos. Dentro del budismo «hay un total de 108 emociones humanas, que son las que se tienen que superar para alcanzar el estado de Nirvana». Y en Japón los templos budistas tocan la campana 108 veces en la víspera de Año Nuevo, el joya no kane, «para purificar a las personas de los 108 deseos mundanos». Y siguen: 108 posiciones sagradas de la danza clásica india, 108 puntos de presión en la medicina tradicional china y 108 movimientos en formas de kung fu como el Wing Chun.
Lo que dice la aritmética
Aquí el episodio se pone en su terreno. El 108 «es un número que se puede descomponer como 2 al cuadrado por 3 al cubo», es decir, los dos primeros primos elevados cada uno a sí mismo, lo que le da «un número con una factorización muy interesante». De paso queda claro por qué el mala se parte en cuatro tramos de 27.
Es además un número Harshad, de los que son divisibles por la suma de sus dígitos: 1 más 0 más 8 son 9, y 108 entre 9 da 12 exacto. Una propiedad que parece un juego de salón y que la teoría de números estudia en serio. Después llega la terna pitagórica: el episodio presenta el 108 como hipotenusa de un triángulo rectángulo de catetos enteros 36 y 105.
Y la geometría remata: en un pentágono regular, «cada uno de los ángulos internos de un pentágono regular, que todos los ángulos sean iguales, son 108 grados». La figura más reconocible del temario escolar lleva el número escondido en cada esquina.
El Sol, la Luna y una proporción que da que pensar
La distancia entre la Tierra y el Sol es aproximadamente 108 veces el diámetro del Sol: pon el disco solar 108 veces uno al lado de otro y llegas hasta aquí. Y la proporción se repite con nuestro satélite, porque «la distancia entre la Tierra y la Luna es 108 veces el diámetro de la Luna».
No es una terna que hayamos construido nosotros para que cuadre, avisa: «la propia naturaleza parece que sigue unas reglas caprichosas que tienden hacia el número 108». Y lo deja donde toca dejarlo, sin vender una conspiración: «coincidencia, simetría cósmica, por lo menos da para pensar». La comparación que se le ocurre es cinematográfica: si Interstellar consiguió que medio mundo entendiera los agujeros negros, imagina lo que daría de sí una coincidencia así en un largometraje de Hollywood y no en un capítulo de podcast.
Suikoden y las 108 estrellas del destino
La última parte es cultura pop, y entra la saga japonesa Suikoden: llegó a finales de los noventa, tuvo poca tirada en Occidente y fue muy querida en Japón. Cinco entregas más spin-offs menos canónicos, y las dos primeras remasterizadas hace pocos meses. Aparece aquí por su mecánica central: «una de las cosas que hay que hacer es reclutar las 108 estrellas del destino». Cada estrella es un personaje reclutable que pelea en las guerras entre reinos; conseguirlos todos da ventajas y, en la reedición de PlayStation, el logro correspondiente. Hasta los logotipos de la saga están llenos de gente amontonada. El episodio se ofrece a dedicarle un capítulo entero si lo pedís en los comentarios.
Después vienen tres apariciones más. En The Binding of Isaac existe un ítem llamado 108, guiño a la carga religiosa y numérica del juego; y conviene el aviso que da, porque «la historia detrás de The Binding of Isaac es bastante oscura, bastante turbia»: son las pesadillas de un niño maltratado por su madre, y no es un juego para todos los públicos. En Saint Seiya son 108 los espectros de Hades a los que se enfrentan los caballeros. Y en Naruto, Neji habla del Byakugan y de series de 64, 128 y 108 golpes basadas en los puntos de chakra, con lo que el círculo se cierra sobre los nadis del principio.
¿Coincidencia o algo universal?
El cierre no vende ninguna respuesta, y reconoce el sesgo del recorrido: casi todo viene de la cultura oriental, y los videojuegos y animes citados son japoneses, no europeos. La pregunta que deja abierta es la buena: «qué tendrá este número que conecta espiritualidad, ciencia, arte y entretenimiento entre otros». Sea en un rosario, en los cielos, en tu anime favorito o en un videojuego, «El 108 parece ser que está ahí esperando a ser descubierto». Y te pasa la pelota: si te has topado con el 108 en una fecha o en una casualidad tonta, la caja de comentarios está para eso.
Si te ha enganchado el tramo matemático, los ángulos del pentágono son el pan de cada día de Aprende Matemáticas desde Cero - Geometría, y la divisibilidad y la factorización se trabajan en Matemática Discreta con Python. Y si lo que te ha picado es Suikoden, la historia de las sagas noventeras está en Arqueología del Videojuego.
Lo que te llevas
- El mala budista e hinduista tiene 108 cuentas divididas en cuatro tramos de 27: no es solo simbolismo, es un contador manual para meditar con los ojos cerrados.
- La cifra se repite en el cuerpo y en el rito: 108 nadis que convergen en el chakra del corazón, 108 nombres de Shiva, 108 emociones que superar para llegar al nirvana y 108 campanadas en la víspera de Año Nuevo en Japón.
- Matemáticamente, 108 es 2 al cuadrado por 3 al cubo (los dos primeros primos elevados a sí mismos) y es un número Harshad: divisible por la suma de sus dígitos, 9, con resultado 12.
- En geometría, los ángulos internos de un pentágono regular miden 108 grados exactos.
- En astronomía, la distancia Tierra-Sol es unas 108 veces el diámetro del Sol y la distancia Tierra-Luna, 108 veces el diámetro de la Luna.
- En cultura pop japonesa el número es una constante: las 108 estrellas del destino de Suikoden, el ítem 108 de The Binding of Isaac, los 108 espectros de Hades en Saint Seiya y los 108 golpes de Neji en Naruto.