Momentos clave
Último episodio de la cuarta temporada, grabado en la terraza y medio de vacaciones. Juan Gabriel Gomila parte de una entrevista a Tom Cruise para desmontar los mitos de la suerte, los contactos y el dinero, y se queda con una sola herramienta: una lista de lo que quieres, lo que necesitas aprender y lo que vas a hacer para aprenderlo.
La pregunta que le hicieron a Tom Cruise
El episodio arranca con una entrevista al actor de Misión Imposible, el que escaló el Burj Khalifa y salta de un avión a otro sin CGI. Le preguntan cómo se entrena para alcanzar sus sueños y la respuesta no tiene nada de espectacular.
«haz una lista de lo que quieres, lo que necesitas aprender para lograrlo y las acciones que tienes que tomar»
La lista que empezó con apps de iPhone
Juan Gabriel aplica esa receta desde hace diez años. Su primera lista era aprender a colocar botones, escribir Objective-C, desplegar en un móvil e integrar compras. De ahí salieron sus apps y, en 2015, su primer curso online.
«quería aprender a colocar botones, quería aprender a escribir líneas de código en aquel tiempo en Objective C»
Ni suerte, ni contactos, ni millonadas
Desmonta los tres mitos con su propio caso: un chaval de Mallorca sin contactos, una empresa fundada en 2020 con dinero de su bolsillo y los 3.000 euros que cuesta constituirla en España.
«Frogames Formación lo arranqué con dinero de mi bolsillo y fundar una empresa en España son 3.000 euros»
El primer boicot somos nosotros mismos
Lo complicado no es redactar la lista, sino creerse capaz de cumplirla. El no me veo capaz llega antes que cualquier obstáculo externo.
«lo difícil no es escribir esa lista, lo difícil es creerte capaz de que puedes hacer funcionar esa lista»
Su madre pensaba que traficaba
Los comentarios que frenan suelen venir de quien nunca lo ha intentado. Él lo vivió en casa cuando explicaba que creaba aplicaciones desde el sofá en pijama.
«mi madre se pensaba que aquello no era verdad, que estaba traficando o que estaba en algún negocio turbio»
Te juzgan desde una batalla no librada
Distingue entre quien te cuida y quien te proyecta su miedo. La opinión de alguien sin resultados, dice, no vale más que una simple intuición.
«te hablan desde la derrota de una batalla que ni siquiera han librado»
El ridículo no mata, el arrepentimiento sí
Quedar en ridículo dura un par de semanas; el no haberlo intentado te persigue toda la vida. Pone de ejemplo la empresa de videojuegos en la que podría seguir quince años después.
«el ridículo no mata, el arrepentimiento sí que mata»
Los deberes del verano: escribe tu lista
Cierra la cuarta temporada con una tarea concreta: escribir qué quieres, qué necesitas aprender y qué vas a hacer para aprenderlo. Y contarlo en voz alta en vez de pedir permiso.
«sueña en voz alta, cuenta tus sueños al resto de personas»
El episodio, en profundidad
El episodio 165 cierra la cuarta temporada de Frogmación y se nota desde el primer segundo: Juan Gabriel Gomila no graba en el despacho, sino en la terraza de detrás, medio de vacaciones y en una mecedora que, dice, es la leche. Abre con una pregunta tan grande como el momento: cómo poder alcanzar tus sueños y vivir feliz.
La receta que dio Tom Cruise
Para que el último episodio fuera distinto recupera una entrevista reciente a Tom Cruise, el actor de Misión Imposible cuya última entrega se había estrenado un mes antes. Cruise es el tipo que se cuelga de edificios y de acantilados, que escaló el Burj Khalifa en los Emiratos y que en esta última salta de un avión a otro y se le quema el paracaídas. Sin CGI: lo hace él. A alguien así le preguntan cómo se entrena para alcanzar sus sueños, y uno espera lo de siempre: levantarse a las cuatro de la mañana, irse al Himalaya a meditar con monjes budistas, «desayuno aire puro con proteína de unicornio».
La respuesta fue más sosa, y por eso vale: «haz una lista de lo que quieres, lo que necesitas aprender para lograrlo y las acciones que tienes que tomar». Eso es todo lo que dijo.
Diez años haciendo exactamente eso
Juan Gabriel coincide: es su filosofía de vida desde hace una década. Cuando empezó quería hacer aplicaciones para iPhone, así que se hizo la lista: colocar botones, escribir líneas de código en Objective-C, desplegar en un teléfono móvil, integrar compras. Se leyó libros, vio tutoriales y vídeos de otros instructores en inglés, y años después empezó a sacar sus propias aplicaciones. Eso se convertiría en su primer curso online, lanzado en 2015 en Udemy. Una cosa siguió a la otra, y a la otra.
Lo que no existe es el manual: al emprender nadie le dio un libro de instrucciones, una especie de Libro Gordo de Petete del emprendimiento en el que sigues los pasos y «la empresa te va de puta madre». Lo que sí funciona es escribir la lista, aprender lo que hay en ella y sacarla adelante.
Suerte, contactos, millones: los tres mitos
Lograr un sueño es difícil porque damos por hecho que hace falta algo que no tenemos. ¿Suerte? Una parte pequeña, sí; la parte gorda es haber trabajado los aspectos necesarios para lograr el objetivo. ¿Contactos? Se pone de ejemplo: un chaval de la isla de Mallorca, un sitio que antes de que él empezara online mucha gente no sabía ni situar, y que a base de cursos se conoce un poco más, aunque ahora suene sobre todo por Rafa Nadal. Contactos, dice, no ha usado ninguno.
¿Millones? Tampoco. Fundar una empresa en España son 3.000 euros, y Frogames Formación la arrancó con dinero de su bolsillo, después del Covid, en 2020, cuando ya llevaba más de cinco años lanzando cursos online. Y el primer curso lo grabó con una prueba gratuita de 30 días de Camtasia: gasto cero, ni un euro. Lo que sí puso fue un mes de vacaciones del verano de 2015, dedicado a grabar en lugar de ir a la playa. Ni signos zodiacales alineados con Saturno: una lista con cosas por aprender.
El primer boicot te lo pones tú
Aquí está el nudo del episodio: «lo difícil no es escribir esa lista, lo difícil es creerte capaz de que puedes hacer funcionar esa lista». El no soy capaz, el no estoy a la altura, el lo que aquel ha conseguido yo nunca lo voy a lograr. Ese freno nos lo ponemos nosotros mismos, y por eso avisa de que «no hay nada peor que nacer con un sueño muerto».
Quien te dice que no casi nunca lo ha intentado
La segunda traba viene de fuera y suena siempre igual: qué suerte, si fuera tan fácil todo el mundo lo haría, «por qué te quieres meter en eso si no tienes ni puta idea», búscate un trabajo de verdad. Él lo vivió en casa: cuando intentaba explicar que creaba aplicaciones desde el sofá en pijama, «mi madre se pensaba que aquello no era verdad, que estaba traficando o que estaba en algún negocio turbio».
Lo llamativo es de dónde salen: de gente que nunca lo ha intentado, que habla desde el miedo o desde la vergüenza de fracasar en público. «te hablan desde la derrota de una batalla que ni siquiera han librado». Y remata con la distinción importante: «no te están cuidando, no te están inculcando felicidad, amor y dirección, te están juzgando, te están proyectando». La opinión de alguien que no se ha arriesgado, que no se ha tirado al pozo, no vale más que una simple intuición. Y de eso, dice, ha ido la temporada: emprendedores que se tiraron a la piscina, incluido alguien que ganaba muy bien como comercial de alto rango en El Corte Inglés y lo dejó para dedicarse al mundo que le gustaba.
Para emprender no hace falta un coach millonario: a veces basta con claridad, o con un mentor que te enseñe la receta. No se propone como tal, pero apunta que los cursos de Frogames han ayudado a cientos de miles de personas a encontrar trabajo o a mejorar sus condiciones laborales, y que lo saben porque se lo escriben por LinkedIn. El primer paso, insiste, no es tener dinero: es tener dirección.
El ridículo no mata
Queda el síndrome del impostor y el miedo al ridículo. Su argumento es aritmética barata: quedas en ridículo un par de días, dos semanas como mucho, y luego nadie se acuerda, igual que nadie recuerda lo que pasó hace tres o cuatro años. «el ridículo no mata, el arrepentimiento sí que mata». Él podría haberse quedado en la empresa de videojuegos donde estaba y seguir allí quince años después, preguntándose qué habría pasado si hubiera lanzado un curso. Si vas a fracasar, que sea por intentarlo, por tirarte a la piscina y descubrir que no había agua; no por quedarte callado.
Deja de actuar como víctima
El último consejo vuelve a Tom Cruise: nunca va de víctima, ni siquiera en las entrevistas. No cuenta lo que tuvo que sacrificarse para aprender a escalar o para sumar horas de vuelo; presume de ello. «actuar como víctima te impedirá vivir como protagonista».
Los deberes del verano
Fórmula mágica no hay, ni él ni nadie. Lo que sí hay es una frase para grabarse en la cabeza, «soñar en grande, incomoda a los que se resignan a vivir en pequeño», y una tarea concreta para el verano: escribir la lista. Qué quieres, dónde te quieres ver en unos años, qué te hace falta aprender y qué eliges hacer para aprenderlo, sin necesidad de tenerlo todo resuelto hoy. Y no lo sueltes en voz baja por miedo: «sueña en voz alta, cuenta tus sueños al resto de personas», deja de pedir permiso.
Cierra sin épica: se queda tumbado en la mecedora, con una barbacoa y la piscina esperándole abajo, y con un recordatorio: «soñar no es para ilusos, es para valientes».
Lo que te llevas
- La receta que da Tom Cruise cabe en tres columnas: qué quieres, qué necesitas aprender y qué acciones vas a tomar.
- Lo difícil no es escribir la lista, es creerte capaz de cumplirla; el primer freno te lo pones tú.
- El dinero no es el primer paso: el primer curso lo grabó con una prueba gratuita de 30 días y gasto cero.
- Fundar una empresa en España son 3.000 euros; Frogames Formación nació en 2020 con dinero de su bolsillo, cinco años después del primer curso.
- La opinión de quien no se ha arriesgado no vale más que una intuición: suele hablar desde el miedo, no desde la experiencia.
- El ridículo dura un par de semanas; el arrepentimiento de no intentarlo dura toda la vida.
- Los deberes del verano: escribir la lista, empezar por lo que hay que aprender y contarlo en voz alta.