Volumen 168 · Frogmación Podcast

Entrevista a Tomás Denis Reyes – Un negocio que te puede dar miles con cientos 💌🚀

Por Juan Gabriel Gomila • • 58 min de audio

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Episodio 168: Entrevista a Tomás Denis Reyes – Un negocio que te puede dar miles con cientos 💌🚀

Momentos clave

Casi todo negocio digital tiene una lista de correos aparcada de la que no saca un euro. Tomás Denis Reyes Sánchez, fundador de Fastlaunchr, cuenta cómo se resucita: a quién escribir primero, qué plataforma elegir y por qué el objetivo no es tener más suscriptores, sino venderles a los que ya tienes.

De 12.000 euros al mes a empezar de cero

Tomás cobraba más de 12.000 euros como desarrollador cloud en Amazon y lo dejó hace dieciocho meses. Se adelanta a la reacción de quien escucha y explica que lo hizo por libertad, no por dinero: cambiaba tiempo por dinero y se levantaba deprimido.

«Tú tienes que ser tonto, tío, porque para dejar en un curro de 12.000 euros, y ponerte a emprender, que llevo 18 meses sin sacarme apenas dinero de la empresa»

El no que se convirtió en negocio

Venían de captar clientes para empresas de software. En una prospección en frío el cliente rechazó el servicio pero les pidió que le sacaran partido a una lista de unos diez mil correos parada. De ahí salió todo el proyecto.

«yo no estoy interesado en vuestro servicio de captación»

Qué negocios sacan partido de una newsletter

Los transaccionales lo tienen difícil: nadie necesita que le convenzan para arreglar unos zapatos o hacer una copia de llaves. Los de servicios, consultoría y formación son los que más ganan, que además son la mayoría.

«cualquier tipo de negocios que haga servicio, que haga consultorías»

No busques más suscriptores todavía

Si tienes cientos o miles de contactos a los que nunca has vendido nada, sumar gente nueva empeora el problema. Primero hay que reactivar y venderle a la lista que ya tienes; escalar viene después.

«no pienses en conseguir más suscriptores»

Tres semanas de correos para limpiar

Su plan para una lista abandonada: tres o cuatro correos por semana durante tres o cuatro semanas, empezando por recordar quién eres y de dónde salió ese email. Habrá bajas y marcas de spam, y esa es justo la idea.

Los atajos son una fantasía

Conocer al público objetivo suena a tópico, pero no hay sustituto. Nadie compra un curso de Python: compra un ascenso o más autoridad. Eso, contado en lenguaje de cafetería, es todo el secreto del copy que vende.

«los atajos son una fantasía»

Palacios, casas normales y chabolas

Clasifica las plataformas de email por cómo cuidan su reputación. Las peores no controlan quién entra ni las quejas por spam, y tu entregabilidad paga las consecuencias. Recomienda empezar por Kit y huir de los todo en uno.

«son plataformas en donde se deja entrar a cualquiera»

Un euro por suscriptor al mes

Toma de DotCom Secrets la regla del dólar por suscriptor y la pasa a euros. Con ella mide sus casos: 400 suscriptores que venden cursos de Scrum cada mes, 313 que sostienen una membresía de más de 6.000 euros.

«tu lista debería de ser capaz de generar cada mes mil dólares»

El episodio, en profundidad

Casi todos los negocios digitales tienen un activo aparcado del que no sacan un euro: la lista de correos. Cientos o miles de direcciones a las que ya no escribe nadie. En el episodio 168 de Frogmación, Juan Gabriel Gomila charla con Tomás Denis Reyes Sánchez, fundador de Fastlaunchr, que se dedica a resucitarlas: ha ayudado a empresas a generar más de 50.000 euros mensuales enviando doce correos al mes. Y no correos de venta fría, sino correos íntimos, de texto.

Dejar 12.000 euros al mes para empezar de cero

Tomás nació en Bulgaria y lo adoptaron con cuatro años unos padres de aquí. De pequeño quería ser policía y estudió ingeniería informática en la Universidad de Las Palmas pensando en la brigada de investigación tecnológica de la Policía Nacional. La empresa privada lo absorbió antes: en el pico de su carrera cobraba más de 12.000 euros al mes como desarrollador cloud en Amazon. Hace dieciocho meses lo dejó.

Él mismo se adelanta a lo que piensa quien escucha: «Tú tienes que ser tonto, tío, porque para dejar en un curro de 12.000 euros, y ponerte a emprender, que llevo 18 meses sin sacarme apenas dinero de la empresa». Lo hizo por libertad: cambiaba tiempo por dinero, aunque fuera mucho dinero, y «yo me levantaba de la cama deprimido algunas veces con la rutina».

De paso deja su opinión sobre la carrera, tema recurrente del podcast: da una base sólida y sobre todo enseña a aprender, pero está desactualizada porque el Estado siempre va por detrás del mercado. Aun así, «yo no me arrepiento haber hecho la carrera».

Un proyecto que nació de un no

Fastlaunchr arrancó en agosto de 2024 y por accidente. Venían de conseguir clientes a empresas de software y, en una prospección en frío, el cliente les dijo: «yo no estoy interesado en vuestro servicio de captación». Lo que sí quería era que le sacaran partido a una lista de unos diez mil correos parada. Se pusieron a escribir newsletters sin saber hacerlas y la lista dormida empezó a mover dinero.

Qué negocios encajan y cuáles lo tienen crudo

No todos parten igual. Los negocios transaccionales —el zapatero, la copia de llaves— lo tienen más difícil: nadie necesita que le convenzan de ir a arreglarse unos zapatos. Los que mejor partido sacan son los de servicios, consultoría, formación e infoproductos. Aun así, matiza después que si tuviera una cafetería también haría newsletter: la rentabilidad real no está en la venta suelta sino en cuántos euros te deja un suscriptor a lo largo de su vida.

Primero véndeles a los muertos

Aquí viene el consejo más contraintuitivo del episodio. Si ya tienes cientos o miles de suscriptores y no les has vendido nada, «no pienses en conseguir más suscriptores»: meter gente nueva encima «es como añadir leña al fuego». Si nunca has vendido a los que ya te conocen, ¿qué vas a venderle a uno nuevo? Su plan es escribir tres o cuatro veces por semana durante tres o cuatro semanas, asumiendo bajas y marcas de spam: el objetivo de esa tanda es limpiar la lista. Los primeros son de reaparición: recordar de dónde salió ese email y dejar la baja bien visible.

El único truco es que no hay truco

Para escribir correos que vendan, todo se reduce a una frase que a él le daba coraje de tan repetida: conoce a tu público objetivo. Con el tiempo entendió que «los atajos son una fantasía». Y conocer al público es bajar un nivel o dos: nadie compra un curso de Python, compra un ascenso o más autoridad en su nicho. Con eso claro, solo queda contarlo en lenguaje de cafetería, sin literatura.

Juan Gabriel señala lo divertido del asunto: hoy casi es más fácil pedirle ese análisis a ChatGPT que sentarse uno a pensarlo. Tomás lo confirma con cierta tristeza: hemos delegado la habilidad de pensar. Y añade que una comunicación efectiva, que casi nadie ahí fuera tiene, ya te diferencia de forma brutal.

Plataformas: palacios, casas normales y chabolas

La parte práctica llega con el software. La clave es la entregabilidad —que el correo caiga en bandeja de entrada y no en spam—, porque un correo bloqueado son ventas perdidas. Para empezar recomienda Kit: básica, barata, fácil y con buena reputación. También le valen Brevo y MailerLite, y usa beehiiv en su proyecto, aunque avisa de que se le está encareciendo y derivando hacia el todo en uno.

De lo que huye es de dos cosas. Primera, las plataformas todo en uno tipo GoHighLevel: quien mucho abarca, poco aprieta. Segunda, los dinosaurios, ActiveCampaign y Mailchimp: fueron los primeros, pero hoy están anticuadas, son poco intuitivas y caras. Cuenta el caso de una suscriptora a la que le subieron mil euros el precio anual de golpe; Juan Gabriel confirma con lo suyo, pasar de 130 euros al mes a cerca de 300 de un mes para otro.

Explica la reputación de una plataforma con una metáfora de casas: hay palacios, casas normalitas y chabolas. Las malas «son plataformas en donde se deja entrar a cualquiera»: sin tasa de quejas ni protocolo contra el spam, tu entregabilidad paga la fiesta de los demás.

Un euro por suscriptor, al mes

El listón lo toma de Russell Brunson y su libro DotCom Secrets: una lista sana hace como mínimo un dólar por suscriptor. «tu lista debería de ser capaz de generar cada mes mil dólares» si tienes mil. Él lo ha adaptado sin disimulo: «en vez de un dólar un euro, ya ves, muy innovador».

Los ejemplos van en esa dirección. Un alumno suyo con una newsletter de metodologías ágiles y 400 suscriptores vende cursos de Scrum de 295 euros todos los meses y acaba de cerrar una formación en empresa por 12.000 euros. Otro escribe sobre viticultura para dueños de bodegas, tiene 110 suscriptores y ha facturado unos 280 euros desde mayo. Un coach con 313 suscriptores sostiene una membresía de más de 6.000 euros al mes.

Su propia formación es la que llama anti-abandono, y el nombre no va de perseguirte: va de que la mayoría de cursos online fallan en el soporte. Máximo treinta personas por edición, noventa días, sesiones semanales en directo y un detalle que explica la etiqueta: se suscriben a la newsletter de cada alumno y le dan feedback correo a correo.

El cierre

De libro recomienda Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, avisando de que la primera lectura se atraganta y merece una segunda. De serie, La Casa de Papel, con las dos primeras temporadas por encima de las demás. Y el último consejo es un freno de mano: no montes una newsletter por el calentón después de escuchar esto. Habrá meses de mierda y muchas vueltas a las cosas, así que primero siéntate a pensar el propósito. La frase con la que se despide resume su forma de verlo: «la perseverancia es el filtro que ha puesto el universo, que va a separar a los que tendrán éxito de los que no».

Puedes seguir su trabajo en su propia newsletter, y el resto de formación de la casa, en cursos.frogamesformacion.com.

Lo que te llevas

  • Antes de captar suscriptores nuevos hay que venderle a la lista que ya tienes: sumar gente a una lista que no compra solo empeora el problema.
  • Para reactivar una lista dormida, tres o cuatro correos por semana durante tres o cuatro semanas; las bajas y las marcas de spam forman parte de la limpieza.
  • Los negocios de servicios, consultoría y formación sacan más partido que los transaccionales, aunque un negocio físico también gana en fidelización.
  • La entregabilidad manda al elegir plataforma: mejor herramientas especializadas como Kit, Brevo o MailerLite que los todo en uno tipo GoHighLevel.
  • Una lista sana debería facturar al menos un euro por suscriptor y mes; con 400 suscriptores de calidad se puede vender más que con miles fríos.
  • El copy que vende sale de saber por qué compra la gente de verdad (un ascenso, más sueldo) y contarlo en lenguaje de cafetería, sin florituras.

Enlaces del episodio

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