Volumen 175 · Frogmación Podcast

El precio de la botella de agua en el desierto

Por Juan Gabriel Gomila • • 14 min de audio

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Episodio 175: El precio de la botella de agua en el desierto

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Momentos clave

La misma botella de agua vale diez céntimos en el supermercado y 500 euros en medio del desierto, sin que cambie una gota de su contenido. Desde un hotel de Omán, Juan Gabriel Gomila usa esa escalera de precios para responder a unos alumnos que no veían para qué aprender a hacer videojuegos en un país sin estudios. Te llevas una forma muy concreta de mirar tu sueldo: el problema casi nunca es tu agua, es el estante donde te has puesto.

Grabando desde Omán por sorpresa

El episodio no estaba previsto en Omán. Le avisaron a última hora de que se habían quedado sin profesor y le pidieron una semana más de clases. Solo le quedan dos semanas de Mallorca, y una la pasará en Barcelona.

«el invierno aquí son 33 grados»

Del supermercado al desierto

Compró 18 botellas por el equivalente a 1,70 euros, unos diez céntimos cada una. La misma botella sube a un euro o uno y medio en un restaurante, a tres en uno de alto copete, a seis u ocho en el aeropuerto, a veinte en un avión y a 500 en medio del desierto.

«Es la misma botella de agua que me ha costado 10 centimos en el supermercado de aquí, pero me la clavarían por mucho más.»

La objeción de sus alumnos

Sus alumnos, casi todos con título universitario y muchos ingenieros, aprenden a hacer videojuegos con Unity y no le veían salida local. Su objeción era razonable, y él admite que el dato es cierto.

«Juan Gabriel nos está enseñando a hacer videojuegos, pero en Oman no hay estudios de videojuegos, lo cual es cierto»

No vendas en el mismo supermercado

El error no es la habilidad, es el sitio donde se ofrece. Con trabajo en remoto por Zoom, Meet o Slack, el mercado ya no es el barrio. La botella se puede llevar a otro estante sin cambiar de agua.

«no tenéis por qué ofrecer vuestros servicios, vuestro conocimiento, vuestra botella de agua, en el mismo supermercado donde está todo el mundo y donde el precio es casi irrisorio»

El idioma como salto de precio

Cuenta que el fondo de Arabia Saudí compró hace un mes Electronic Arts, con su propia reserva de si no lo dice mal, y que esa industria necesitará gente. Hablar árabe además de inglés es lo que sube la botella de estante.

«necesitarán desarrolladores, programadores, artistas, capaces de desarrollarse y desenvolverse en el idioma natal»

Unity fuera de los videojuegos

Las mismas habilidades sirven en la industria y en la construcción: salpicaderos de coches, edificios visualizados con realidad aumentada desde un iPad, y comprobaciones de normativa antes de levantar nada.

«hay varias empresas que ya utilizan Unity para poder hacer los salpicaderos de los coches»

Qué es un gemelo digital

Define el concepto sin tecnicismos: un software que replica en el mundo virtual algo del mundo físico, sea una granja, una fábrica o una flota de camiones, y permite monitorizarlo en tiempo real.

«todo este tipo de clones digitales de una entidad del mundo real se le llaman gemelos digitales»

Empieza por valorarte tú

El cierre va dirigido a quien escucha. Si en tu empresa te pagan mal, mueve la botella de sitio. Pero antes hay un paso que mucha gente se salta, y es dejar de ponerse uno mismo en el estante barato.

«vamos a empezar por valorarnos a nosotros mismos que mucha gente no hace que no se valora a sí mismos»

El episodio, en profundidad

El episodio 175 de Frogmación se graba en un hotel de Omán, y no estaba previsto. A Juan Gabriel Gomila le avisaron a última hora de que se habían quedado sin profesor para la última semana de octubre y la primera de noviembre, y le pidieron que se quedara una semana más. Aceptó. El resultado es que solo pisará Mallorca dos semanas, y una de ellas la pasará en Barcelona. Cierra el año en un sitio donde, dice, "el invierno aquí son 33 grados": entra de la calle chorreando y se pone a grabar.

El tema no lo trae de casa. Le salió en clase, con sus alumnos y alumnas, y arranca con una historia que reconoce que no es suya: "un ejemplo que yo leí hace muchos años". Va de una botella de agua y de lo que cuesta según dónde esté.

La misma botella, seis precios distintos

El punto de partida es el supermercado. Allí compró un pack de 18 botellas por el equivalente a 1,70 euros, unos diez céntimos la botella de litro y medio. Con esa referencia en la mano empieza a mover la botella de sitio.

En un restaurante familiar, la misma botella pasa a costar uno o uno y medio euros, porque el local tiene que sacar su margen. En un restaurante de más alto copete, dos, dos y medio o tres. En el aeropuerto, donde por la pequeña de medio litro te clavan dos y medio o tres euros, la grande se iría fácilmente a seis, ocho o nueve. En un avión, aislado de todo y sin otra forma de conseguir agua, calcula quince, veinte o veinticinco euros. Y en el escenario límite, en medio del desierto y con un vendedor ambulante que te pide 500 euros por ella, sostiene que los pagas sin pensarlo.

La escalera es tan tonta que se entiende sola: "Es la misma botella de agua que me ha costado 10 centimos en el supermercado de aquí, pero me la clavarían por mucho más." El agua no ha mejorado en ningún escalón. "la botella de agua es la misma, que el agua que te vas a beber es la misma, que la calidad es la misma, lo que cambia es el entorno".

"En Omán no hay estudios de videojuegos"

Aquí el ejemplo deja de ser un juego de precios. Sus alumnos están aprendiendo a crear videojuegos con Unity, casi todos tienen ya un título universitario y muchos son ingenieros. Su objeción era razonable: "Juan Gabriel nos está enseñando a hacer videojuegos, pero en Oman no hay estudios de videojuegos, lo cual es cierto". Si no hay industria local que compre esa habilidad, ¿para qué aprenderla?

La respuesta es que están confundiendo su valor con el estante en el que se han colocado. Se lo dijo tal cual: "vosotros sois la botella y costáis 10 céntimos porque tenéis unas habilidades que no son necesarias". Pero el estante se elige. "no tenéis por qué ofrecer vuestros servicios, vuestro conocimiento, vuestra botella de agua, en el mismo supermercado donde está todo el mundo y donde el precio es casi irrisorio". Estamos "en el siglo XXI, pasaba un cuarto de siglo ya, desde el cambio de milenio, y podemos trabajar online": por Zoom, por Meet, por Slack.

Hablar árabe ya es la botella del restaurante

El país de al lado es Arabia Saudí. Cuenta que hace apenas un mes el fondo de allí compró Electronic Arts, y lo dice con su propia reserva, "si no lo digo mal". Esa gente va a necesitar programadores, y añade el matiz que hace subir el precio: "necesitarán desarrolladores, programadores, artistas, capaces de desarrollarse y desenvolverse en el idioma natal". Él da clase en inglés y le entienden, pero entre ellos hablan árabe. Dominar el idioma local ya te saca del supermercado. Sumarle inglés, una carrera y conocimientos técnicos multidisciplinares es, en su escala, la botella del avión. Y con ese perfil los ve trabajando para una empresa americana, europea o japonesa.

Salpicaderos, tuberías y gemelos digitales

Buena parte del episodio la dedica a demostrar que las habilidades que enseña no se agotan en los videojuegos. Estas últimas semanas las está extendiendo a la industria: "hay varias empresas que ya utilizan Unity para poder hacer los salpicaderos de los coches". Y a la construcción, donde con la pantalla de un iPad y realidad aumentada puedes visualizar un edificio antes de levantarlo y comprobar cosas muy concretas, como "ver si la tubería de agua cumple a la normativa de distancia con la tubería del gas". O la más tonta y más universal: que la puerta del baño no golpee al lavabo al abrirse. Cuenta, con gracia, que en el hotel donde graba pasa exactamente eso.

El tercer territorio son los gemelos digitales, y se molesta en definirlos: "esa aplicación móvil o ese software que replica en el mundo virtual algo del mundo físico". Una granja, una fábrica, una flota de camiones. El clon permite monitorizar en tiempo real dónde está cada camión, cuánta gasolina le queda o cuánto lleva sin dormir el conductor. "todo este tipo de clones digitales de una entidad del mundo real se le llaman gemelos digitales".

Un país que va a duplicar su población

Su argumento no es solo que las habilidades se exporten, sino que la demanda local también va a llegar. Según cuenta, el plan es duplicar la población en apenas quince años: "para el 2040 el país pasará de tener 8 millones a tener 16 millones". Lo que ve por la ventana lo respalda: grúas por todos lados y terrenos vacíos empezando a llenarse, porque "si algo predomina, precisamente, en este país es la nada, la nada más absoluta". Apuesta a que, al estar junto al mar, acabarán copiando el modelo de sitios como Mallorca, la Costa Brava o la Costa Dorada y construyendo destinos de vacaciones. De ahí su conclusión: "puede que ahora no exista esa necesidad, todavía en Oman, pero la habrá en el futuro".

Mueve la botella de estante

El último tramo se lo dedica a quien escucha, no a sus alumnos. Si en tu empresa no te valoran y te pagan mal, el problema no es la calidad de tu agua: es el estante. "cambia de sitio la botella que vale 10 céntimos en el mercadona vamos a comprarla vamos a llevarla a nuestro restaurante y vamos a venderla por 2, 3, 4 euros". Y antes de eso, un paso previo que se salta mucha gente: "vamos a empezar por valorarnos a nosotros mismos que mucha gente no hace que no se valora a sí mismos".

Traducido a lo práctico y sin dramatismo: se puede enviar un currículum por LinkedIn a Electronic Arts o a Ubisoft desde donde sea. El cierre es la moraleja entera en una frase: "si en tu trabajo te valoran como una botella de agua de 20 céntimos cambia de trabajo y busca un trabajo donde te valoren como una botella de 2-3€". Si quieres pelear por esos conocimientos técnicos que suben la botella de estante, el catálogo de Frogames Formación es el sitio por donde empezar.

Lo que te llevas

  • El precio de la botella no depende del agua sino del sitio donde se vende: diez céntimos en el supermercado, tres euros en el aeropuerto, 500 en medio del desierto.
  • Con tus habilidades pasa igual: si las ofreces en el mismo mercado local que todo el mundo, el precio será irrisorio aunque el conocimiento sea bueno.
  • Que hoy no haya demanda local no significa que no la vaya a haber: Omán planea pasar de 8 a 16 millones de habitantes para 2040 y está construyendo sobre terreno vacío.
  • Las habilidades de Unity no se agotan en los videojuegos: salpicaderos de coches, visualización de edificios con realidad aumentada y gemelos digitales de fábricas o flotas.
  • Un gemelo digital es un software que replica algo del mundo físico para monitorizarlo en tiempo real, desde el estado de una granja hasta la gasolina de cada camión.
  • El idioma multiplica el precio: hablar el idioma local además de inglés es lo que convierte tu perfil en la botella del restaurante en lugar de la del supermercado.
  • Si en tu trabajo te tratan como una botella de veinte céntimos, el primer paso es dejar de valorarte tú así y el segundo es mover la botella de estante.

Enlaces del episodio

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El curso del que se habla en este episodio: Máster en Realidad Aumentada con Unity.