Volumen 211 · Frogmación Podcast

La parte que nadie graba de las historias que admiras

Por Juan Gabriel Gomila • • 32 min de audio

0:00 / 0:00
Episodio 211: La parte que nadie graba de las historias que admiras

Ver el episodio

Momentos clave

Arranque de la sexta temporada de Frogmación Podcast, grabado a propósito en la misma silla que el último episodio de julio. Juan Gabriel Gomila cuenta por fin qué se le rompió a él en 2022 —Udemy, 30 días y una relación de cinco años— y por qué el montaje siempre se come los meses aburridos del medio. De regalo, las novedades del verano y la pregunta con la que va a incomodar a los invitados de la temporada.

04:11La pregunta que dejó en julio

Cerró la quinta temporada pidiendo que pensaras qué se te había roto durante el año, sin contárselo. El 210 acabó siendo el episodio más comentado, y cuatro o cinco personas le escribieron en privado.

«Todos sabían perfectamente qué era lo que se les había roto, qué era lo que les había cambiado, pero ninguno sabía qué hacer al día siguiente.»

05:43El problema de comprimir una vida

Asume como defecto propio del podcast que una entrevista pegue la rotura y la decisión. En medio hubo meses o años de purgatorio, depresión, enfermedad y soledad que nadie ve.

«Cuando tú comprimes una vida en una entrevista de 40 minutos de una hora, de hora y media, la rotura y la decisión parecen pegadas.»

07:08Nadie graba la parte aburrida

Su tesis para la temporada: si esperas la epifanía no empiezas nunca. Lo que hay después de que algo se rompa es un lunes y otro lunes haciendo cosas pequeñas y feas.

«Nadie graba esta parte. No tiene banda sonora, no hay plano bonito. Es levantarse un martes cualquiera y hacer una cosa aburrida.»

08:47El matiz sobre la constancia

Ya había dicho en el 187 y en el 210 que la constancia está sobrevalorada, y le pidieron explicaciones. Aclara que el problema no es que no sirva, sino dónde ponemos el aplauso.

«Nadie aplaude al que hace lo mismo cada día durante tres años.»

12:202022: Udemy y los 30 días

Udemy retiró sus cursos por no encajar con su marca y le dio 30 días para sacar más de 20.000 vídeos y 200 cursos. Migró todo a Thinkific con María Santos a 16 o 18 horas diarias, y el contador de estudiantes se puso a cero.

«Os recuerdo que por aquel momento, pues yo había enseñado ya a cerca de 516.000 estudiantes, y ese 516 se convirtió en un cero, en un cero redondo.»

16:43El precio personal de aquella decisión

El desgaste de trabajar 24-7 acabó con la relación de cinco años con María Santos, que sigue siendo copropietaria de la empresa. Cuenta también los años de rechazar cualquier relación y el yoga como refugio.

«Fijaros, no hay nada épico, no hay nada bonito, no hay nada que realmente valga la pena en estos últimos años»

19:1218 meses de hoja de cálculo

Detrás del titular de la convalidación universitaria hay año y medio de mapear asignaturas contra cursos, adaptar temarios y crear cursos nuevos. Trece asignaturas cubiertas y tres cursos construidos desde cero este verano.

«Lo que ha pasado entre aquel episodio y hoy, no lo ha visto nadie, porque no hay nada que ver que sea bonito, son 18 meses de mapear asignaturas contra cursos, uno por uno en una hoja de cálculo»

30:16La nueva petición para la temporada

Cambia la pregunta: ya no quiere saber qué se te rompió, sino qué hiciste al día siguiente, por tonto que fuera. Esos comentarios decidirán qué graba esta temporada.

«No quiero que me digas lo que aprendiste, quiero que me digas lo que hiciste.»

El episodio, en profundidad

La quinta temporada la abrió desde Omán, en mitad del desierto. Quedaba muy bien. La sexta la abre desde el mismo estudio de casa, en la misma silla en la que grabó el último episodio de julio. Y es a propósito: el sitio es medio mensaje.

La pregunta que dejó abierta en julio

Cuarenta y cinco episodios duró la quinta temporada, del 166 al 210, un año sin faltar ni un martes, sostenido por cerca de mil suscriptores en Spotify y más de 137.000 en YouTube. Al cerrarla pidió que pensaras en qué se te había roto durante el año, qué habías perdido, dónde la habías cagado. Y que no se lo contaras, porque no era para hacer postureo.

Aun así, el 210 fue el más comentado y cuatro o cinco personas le escribieron en privado. Casi todos se paraban en el mismo punto: «Todos sabían perfectamente qué era lo que se les había roto, qué era lo que les había cambiado, pero ninguno sabía qué hacer al día siguiente». Algunos le pedían consejo, y ahí se planta: «yo no soy un psicólogo, yo soy un profe matemático».

El montaje se come los meses del medio

La quinta temporada fue un ejercicio de reconocer el patrón en otros: Isabel Fernández, Olga Albaladejo, Pablo, Manu Seva, Rodrigo Martínez, Paloma. Todas tenían la misma forma: algo se rompió, algo que esa persona no eligió que se rompiera, y después vino una decisión dura. Pero él asume el defecto de contarlo así como problema suyo: «Cuando tú comprimes una vida en una entrevista de 40 minutos de una hora, de hora y media, la rotura y la decisión parecen pegadas». En medio hubo meses o años de purgatorio, depresión, enfermedad y soledad. Y remata:

Nadie graba esta parte. No tiene banda sonora, no hay plano bonito. Es levantarse un martes cualquiera y hacer una cosa aburrida.

De ahí sale el matiz que dice que debía. Había afirmado en el 187 y en el 210 que la constancia está sobrevalorada, y le pidieron explicaciones: «está sobrevalorada porque la admiramos en el sitio equivocado». «Nadie aplaude al que hace lo mismo cada día durante tres años»: aplaudimos el resultado cuando ya no le sirve a quien empieza.

Lo que se le rompió a él: 2022, Udemy y 30 días

Como no le gusta pedir lo que él no hace, cuenta por fin lo de 2022. Udemy retiró sus cursos porque consideraba que su forma de trabajar no iba en línea con su marca, y le dio treinta días para sacar de allí más de 20.000 vídeos y más de 200 cursos. Junto a María Santos, entonces su pareja, se metió jornadas de 16 o 18 horas migrando el ecosistema entero a una plataforma que no conocían, Thinkific, a tres, cuatro, cinco cursos al día.

Días antes del cierre hicieron un directo para los estudiantes que quedaban. Mientras él hablaba a cámara, María se comía el chat: «es que yo os compré un curso y ahora me lo estáis quitando, y es que sois unos ladrones», o «sois unos hijos de puta». Esa noche, la del 10 de abril de 2022, no se le olvida. Al cerrarse la cuenta, cerca de 516.000 estudiantes se convirtieron en «un cero redondo»: sin forma de contactarlos ni de darles el soporte que habían comprado.

Y no acabó ahí. Aquel 24-7 desgastó la relación hasta que meses después María y él decidieron seguir caminos separados: como tándem de trabajo funcionaban muy bien, pero el cariño ya no estaba. Una decisión tomada en un despacho de San Francisco, resume, le acabó costando la vida personal y años de rechazar cualquier relación. Ella sigue siendo copropietaria de Frogames Formación y hace toda la parte visual. Su refugio fue el yoga, y el cierre de esa etapa, tres semanas en la India sin tecnología.

Los 18 meses que no se ven detrás del grado universitario

La novedad gorda del verano encaja con el tema. Los cursos de Frogames convalidan ya asignaturas de un grado en ingeniería de videojuegos, en alianza con BATS, la universidad online mexicana que dirige Edgar Martín Álvarez Pantoja, al que entrevistó en el episodio 139, en enero de 2025. Aquel día quedó todo muy bonito y cada uno se fue a hacer otra cosa; lo que vino después no lo ha visto nadie, porque son «18 meses de mapear asignaturas contra cursos, uno por uno en una hoja de cálculo». El primer cuatrimestre arrancó en mayo con seis asignaturas y unas 140 horas de vídeo; el segundo ya está completo, con siete y 175 horas. Trece asignaturas cubiertas, y el tercer cuatrimestre apuntando a 2027. Lo que le importa es quién firma: «lo valida una universidad que tiene algo que perder poniendo su nombre al lado del mío».

Para ese cuatrimestre construyó desde cero tres cursos: un máster de realidad virtual con Unity, de la teoría de la presencia a una build a 90 fps con Unity 6 y OpenXR; uno de IA para videojuegos con Unity, la que va dentro del juego —algoritmos como A*—, no la de generar imágenes; y su favorito, el de 25 mecánicas, donde desmonta el parry de Sekiro o el lock de Dark Souls. Más de 100 clases cada uno: 300 grabadas este verano. «Nada de esto me pasó. Todo esto lo hice sentado aquí, un lunes, tras otro lunes, mientras vosotros estábais de vacaciones». Del resto del verano: la plataforma se sigue en inglés, hay idiomas hasta B1 y B2, y son más de 600.000 estudiantes.

Qué se viene: la misma pregunta, ahora a los invitados

Un episodio nuevo cada semana. Vuelven caras conocidas de hace dos o tres años, pero esta vez no les preguntará cómo empezaron, sino qué se les ha roto desde la última vez. El trabajo se ha volcado al 100% en la inteligencia artificial mientras echa gente a miles, y todos comentan el titular pero nadie habla del lunes siguiente. Marca la raya: ni va a decir que la IA te va a quitar el trabajo, porque ya dijo lo contrario en el 176, ni que no pasa nada, porque le está pasando a gente que conoce. Le interesa el medio, donde «hay gente que es despedida mientras que otra es promocionada gracias al poder de la inteligencia artificial».

Reconoce el conflicto: vende cursos de IA, su ruta más vendida, así que pide que, si el podcast suena a apúntate a mi curso, se lo digan en los comentarios, porque «no es lo que estoy buscando con el podcast, porque me lo como con razón». Y cambia la petición de julio: lo que se te rompió sigue sin ser asunto suyo, pero quiere saber qué hiciste al día siguiente, aunque no sirviera de nada. «No quiero que me digas lo que aprendiste, quiero que me digas lo que hiciste». Esos comentarios decidirán qué graba. Y el cierre: podría clonarse la voz, ponerle su cara y publicarlo, y ya lo han probado. «Lo que nos sale es esto, un tío en el mismo estudio, un martes, contándote algo que todavía no tiene resuelto, que sigue lidiando con la vida, igual que lo haces tú».

Lo que te llevas

  • Las historias que admiramos llegan ya montadas: la entrevista pega la rotura con la decisión y borra los meses de purgatorio que hay en medio.
  • La constancia no está sobrevalorada porque no sirva, sino porque aplaudimos el resultado tres años tarde, cuando ya no ayuda a quien empieza.
  • En 2022 Udemy le dio 30 días para retirar más de 200 cursos y 20.000 vídeos: 516.000 estudiantes se convirtieron en cero y hubo que montar la plataforma propia sobre Thinkific.
  • Aquel ritmo de 16 a 18 horas diarias le costó una relación de cinco años; María Santos sigue siendo copropietaria y lleva toda la parte visual de Frogames.
  • La convalidación con una universidad son 13 asignaturas y 18 meses de trabajo invisible, más 300 clases grabadas este verano para tres cursos nuevos.
  • La temporada 6 va de lo que hay en medio del titular de la IA: gente despedida y gente promocionada por la misma tecnología, y qué se hace el lunes siguiente.

Enlaces del episodio

¿Quieres aprender esto en serio?

El curso del que se habla en este episodio: Máster en Realidad Virtual con Unity.